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martes, 27 de noviembre de 2012

Caridad en la verdad por parte del Senador Gerlein

 
El pasado martes 20 de noviembre, los medios se escandalizaron con las declaraciones hechas por el senador Roberto Víctor Gerlein del Partido Conservador, quien dijo "Miro con repulsión el catre compartido por dos varones. Es un sexo sucio, que merece repudio. Es un sexo excremental". Acto seguido, los medios se revolcaron a publicar “La homofóbica intervención de Gerlein” (Como tituló la noticia El Espectador) y posteriormente las organizaciones del lobby gay prometieron diversas acciones legales. Cristina Plazas la alta consejera para la equidad sugirió que debería ser juzgado bajo la nueva Ley Antidiscriminación (Ley que se encuentra demandada de inconstitucionalidad) y a su vez, la representante Ángela María Robledo presentó un derecho de petición a la Procuraduría para que se pronuncie sobre las declaraciones del senador.
 
¿Cuál es la discriminación aquí acusada? Esa es la pregunta que queda en el aire, y que también expresó después el senador Gerlein, pues aunque es patente y reconocido incluso por los mismos que apoyan al homosexualismo político, que la Constitución señala claramente la inviolabilidad de opiniones y votos hechos por los congresistas en ejercicio del cargo, la sola idea de que lo que se dice pueda ser penalizado resulta tremendamente perturbadora. Aún así, ya sabíamos, por la demanda de Felipe Zuleta contra Monseñor Córdoba, que el lobby gay no perdería oportunidad en utilizar la Ley Antidiscriminación como ‘Ley Mordaza’ para silenciar cualquier voz que osara diferir de sus dogmas.
 
Lo primero que resalta al momento de oír las declaraciones del senador es que nunca se refirió de forma directa sobre las personas homosexuales más que para decir que a su parecer el homosexual nace, no se hace. Los adjetivos que dieron origen al escándalo no se dirigían a las personas homosexuales sino específicamente a los actos de sodomía. Los actos homosexuales son actos libres realizados a voluntad, un homosexual tal vez no puede decidir si sentir o no atracción por personas del mismo sexo, pero siempre está en libertad de decidir si tener una relación sexual o no. Así a diferencia de las personas, que no pueden ni deben ser discriminadas por aquellas condiciones que le son naturales, pero los actos son realidades objetivas, moralmente libres, y por esa misma razón, juzgables objetivamente. De ahí que el Estado pueda reclamar para sí la potestad de premiar unas conductas y castigar otras.
 
Además, si el escándalo ha sido causado porque Gerlein haya llamado ‘excremental’ al acto homosexual, menos razón hay aún para la controversia. Pues el senador no hizo cosa diferente a describir la sodomía en su más cruda naturaleza. Tanto, que al día de hoy no se ha visto que nadie en los medios, de quienes tanto critican la “homofobia” del senador, haya refutado las afirmaciones que hizo. En ese sentido, las declaraciones de Gerlein fueron tan demoledoras, como resultan las imágenes graficas en un debate sobre el aborto: Expusieron a la luz pública el contenido real de lo que se quiere aprobar, más allá de los telones retóricos con que se quiera encubrir. Les perturba que Gerlein haya puesto sobre la mesa lo que son verdades como puños, que además reflejan el pensamiento de la mayoría de los colombianos.
 
Hasta ahora, las posturas en contra habían sido del corte de “que los homosexuales hagan lo que quieran en su vida privada, pero no creo que deba cambiarse la ley”. El tabú imperante de lo políticamente correcto, según el cual el relativismo nos obliga a abandonar cualquier discusión sobre el contenido y nos limita a discutir sobre las cuestiones meramente formales.
 
¿Hubo falta de caridad en las expresiones del senador Gerlein? Hay que recordar que la corrección fraterna es parte irrenunciable de la caridad cristiana, y que tal corrección no excluye la rudeza de formas cuando el bien del otro lo amerita. Nada sino amor hay en la actitud de una madre que afea conductas de su hijo que le resultarán perjudiciales, así tenga que acudir a palabras duras. Del mismo modo, los homosexuales deberían ver en las declaraciones del senador Gerlein un llamado a abandonar tales prácticas lesivas de su propia fisiología, pues si hay algo aquí que es denigrante y ofensivo contra las personas homosexuales es el acto de sodomía. Resulta mucho más conforme a la caridad cristiana este crudo llamado a abandonar el mal y preferir el bien que la hipocresía de quienes se manifiestan ‘respetuosamente indiferentes’ ante la degradación de sus hermanos, o peor aún, colaborando con tal degradación al convencerlos de la “normalidad” de tales actos.

1 comentario:

  1. Quiero compartie link de entrevista en EWTN con integrante de apostolado Courage Latino de apoyo a homosexuales que quieren vivir según enseñanzas de Iglesia Católica. Muy bueno. http://www.youtube.com/watch?v=WyzShHnygrA

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