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martes, 27 de septiembre de 2016

ALERTA: Informe pide juzgamiento a la Iglesia Católica por “contribuir a la violencia en Colombia”

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La Pacific School of Religion, una universidad estadounidense ubicada en Berkeley, California, ha publicado el informe “Casos de implicación de la Iglesia en la Violencia en Colombia”, en el cual acusa a la Iglesia Católica en Colombia como agente generador de violencia. El informe es descrito como, “Insumo para la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad”, y podría dar lugar a juzgamiento por parte de la Jurisdicción Especial de Paz creada por el acuerdo entre el gobierno y las FARC y que tendría plenos poderes para juzgar a militares y civiles que “participaron de manera directa o indirecta en el conflicto armado interno”.

El documento comienza por señalar las encíclicas del magisterio pontifico en las que se condenó con contundencia el liberalismo y el comunismo como ideologías materialistas, enemigas de la Fe Católica, y se señaló que ningún católico podría colaborar con los movimientos o agendas políticas de tales ideologías sin estar contraviniendo la Fe en Cristo. Se refieren las encíclicas Qui Pluribus, Noscitis et nobiscum, y el Syllabus Errorum Modernorum, del beato Pío IX, las encíclicas Quod Apostolici Muneris, y Rerum Novarum, de León XIII, las encíclicas Quadragesimo Anno y Divini Redemptoris, de Pío XI, y el Decreto de Pio XII excomulgando a los católicos que militaban en partidos comunistas (1949).

Posteriormente, arremete contra el episcopado católico, acusando de promotores de la violencia a todos los obispos que en perfecta fidelidad a la Doctrina de la Iglesia, reiteraron la condena magisterial contra el comunismo y el liberalismo. Destacan a San Ezequiel Moreno, obispo de Pasto, Monseñor Ismael Perdomo, arzobispo de Bogotá, Monseñor Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa de Osos, Monseñor Crisanto Luque, obispo de Tunja y luego de Bogotá. Incluso cita varios documento de la Conferencia Episcopal de Colombia en los cuales se denuncian los engaños y falsedades de la ideología comunista, y se señala la imcompatibilidad entre Cristianismo y Comunismo.

En el informe se menciona también a algunos sacerdotes que colaboraron con las bandas conservadoras de la época de la violencia, grupos paramilitares y narcotraficantes. También se hace una acusación generalizada contra la diócesis y los párrocos castrenses por supuesta colaboración con crímenes de las Fuerzas Militares. Por el contrario, no aparece mención alguna a la deriva guerrillera de numerosos sacerdotes promotores de la Teología de la Liberación, versión de Marxismo con disfraz cristiano, que reivindicaba abiertamente la lucha armada para subvertir el régimen e instalar la dictadura del proletariado. Entre ellos, los presbíteros Camilo Torres, Manuel Pérez, Domingo Laín, José Antonio Jiménez, René García Lizarralde y todos los firmantes del documento de la Golconda en que se comprometieron a promover la revolución marxista en el país. Muchos de estos terminaron vinculados a la guerrilla del ELN que hoy en día mantiene una paro armado para aterrorizar a la población del oriente del país. Por el contrario, en el documento también se acusa de “implicación” en la violencia a los obispos que lucharon contra la Teología de la Liberación, como los cardenales Alfonso López Trujillo y Darío Castrillón Hoyos, y Monseñor Víctor Manuel López, obispo de Vélez.

En resumen, el documento propone enjuiciar a la Iglesia Católica como “agente implicado en la violencia” por su oposición y condena a la ideología comunista. El documento se define a sí mismo como “insumo para la comisión de esclarecimiento de la verdad” y por lo mismo pretende ser implementado como “verdad oficial” sobre el conflicto armado, y podría conducir a juicios contra la Iglesia Católica por parte del Tribunal Especial para la Paz. De hecho, una de las principales fuentes del informe, son documentos de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, dirigida por el sacerdote Javier Giraldo S.J. de reconocida filiación comunista. El jesuita fue nombrado por el gobierno como miembro de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, y en ese orden, es de esperar que el documento sea efectivamente tenido en cuenta en los trabajos de la comisión.

El documento también reclama una “petición de perdón” por parte de la Iglesia por su oposición al comunismo, e invoca la hermenéutica de la ruptura frente al Vaticano II asociada con la Teología de la Liberación, en cuya corriente inscribe la Laudato Si, del Papa Francisco,  como el contexto apropiado en que la Iglesia reniegue de su magisterio apostólico en contra del liberalismo y el comunismo, y de la obra de obispos fieles, como San Ezequiel Moreno.

Casos de implicación de la Iglesia en la Violencia en Colombia

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