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jueves, 9 de marzo de 2017

Andrea Tornielli afirma que victoria del NO el 2 de octubre había cancelado visita papal a Colombia

screenshot-www.lastampa.it 2017-03-09 10-19-25El año pasado, a unas horas del plebiscito del 2 de octubre, en que se iban a someter a refrendación popular los acuerdos firmados entre el gobierno y las FARC, se conoció un pronunciamiento del Papa Francisco en que decía que vendría a Colombia, “cuando este acuerdo sea blindado por el plebiscito”, lo cual fue entendido por los medios de comunicación en el sentido de que el Papa condicionaba su visita a que el acuerdo fuera aprobado en las urnas. Mons. Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal salió a decir ante los medios que el Papa no estaba condicionando su visita a la aprobación del plebicito, no obstante una nueva publicación desde Roma parece indicar que en realidad esa sí era la intención de las declaraciones del Papa Francisco.

El Vaticanista Andrea Tornielli, un periodista muy cercano al Papa Francisco y autor de varios libros sobre él, ha publicado un artículo en el oficialista Vatican Insider, titulado “El Papa en Colombia para impulsar el proceso de paz” en el cual afirma que la visita del Papa Francisco a Colombia sí estaba condicionada a la aprobación de los acuerdos de paz con las FARC, y se había “cancelado” con la victoria del NO en el plebiscito:

Como se recordará, el pasado 2 de octubre de 2016, días en el que el pueblo colombiano expresó su voto en el referéndum sobre el acuerdo de paz, durante el vuelo de regreso del viaje a Georgia y Azerbaiyán, Francisco dijo: «Yo quisiera ir, cuando todo esté “blindado”, es decir cuando todo (si gana el plebiscito), cuando todo esté seguro, que no se pueda ir para atrás». En ese momento casi todos daban por descontada la victoria del «Sí» al acuerdo con las FARC tan anhelado por Santos. Se pensaba que la entrada en vigor definitiva de acuerdo habría sido consagrada con la presencia del Papa. Pero ganó el frente del «No», guiado por Uribe, debido a esas que, según muchos colombianos, eran consideradas concesiones demasiado amplias para los ex guerrilleros en una sociedad todavía lacerada y herida por las consecuencias de una guerra civil. 

El resultado sorpresivo del referéndum canceló la posibilidad del viaje papal. El acuerdo, después de la votación, fue modificado apresuradamente para tratar de incluir las peticiones de la oposición y así fue aprobado por el Parlamento, en donde el presidente cuenta con la mayoría de los votos. Pero los cambios no fueron suficientes para la oposición. 

Un pasaje importante sucedió en el Vaticano el 16 de diciembre de 2016. Francisco invitó sorpresivamente a Uribe el mismo día de la audiencia que ya se había fijado con Santos (apenas galardonado con el Nobel de la Paz). Santos tuvo que «digerir» la presencia de su rival poniendo a mal tiempo buena cara. El presidente y el ex presidente, antes amigos y ahora adversarios, se encontraron juntos frente al Papa, que les dijo: «Estoy haciendo el cura de pueblo para encontrar una solución a la crisis», confrontando a ambos rivales. Palabras que suscitaron el aprecio de Uribe, quien recordó ser un político que proviene de un pequeño pueblo. El opositor de Santos insistió en los puntos claves del acuerdo, que tienen que ver con la manera en la que son tratadas las miles de víctimas, los niños soldado y las mujeres violadas, las sanciones para el narcotráfico (juzgadas demasiado «benignas»), las polémicas sobre la elegibilidad de los ex guerrilleros y algunos pasajes sobre la igualdad de oportunidades que, según Uribe, introducirían la «teoría de género». Al final del encuentro el Papa volvió a insistir en su voluntad de visitar Colombia, pero solo cuando la paz «esté blindada».

¿Qué ha sucedido desde entonces, puesto que el viaje papal está volviendo a ser una posibilidad concreta y se está estudiando? Antes que nada los pasos concretos que han dado los ex guerrilleros de las FARC, que han dejado las zonas en que controlaban y se están concentrando en la zona establecida por el acuerdo de paz. Comenzó la restitución de las armas a las Naciones Unidas y también la entrega de los niños soldado, hijos de los guerrilleros o secuestrados y convertidos a la guerrilla. Son pasos que difícilmente podrán ser cancelados. El comandante de las FARC Iván Márquez sabe que sus hombres ya no podrán refugiarse en las zonas que confinan con Venezuela, debido a la situación que vive el vecino país. Y la movilización de los exguerrilleros a la zona de reunión establecida parecería anular la hipótesis de dar marcha atrás.  

Francisco sigue considerando como condición para su visita esa «paz blindada». Pero la realización del acuerdo ya es una realidad que se está verificando. Además, el Papa se mostró sensible a las preocupaciones de Uribe, por ejemplo a propósito de la clemencia hacia el narcotráfico de las FARC, que no debería llevar a considerar este grave delito (un verdadero cáncer para muchos países latinoamericanos) como fácilmente sujeto a la amnistía. Uribe, durante su viaje relámpago al Vaticano, también pudo expresar sus pensamientos al respecto durante una reunión de dos horas con el Secretario de Estado Pietro Parolin.

Como ya hemos dicho anteriormente Tornielli es un periodista demasiado cercano al Papa Francisco como para que estuviera mal informado respecto de la intención del Papa, máxime cuando ese condicionamiento de la visita papal es mencionado en tres ocasiones distintas.

La confirmación de que el Papa  Francisco sí estaba condicionando su visita a la aprobación de los acuerdos con las FARC en el plebiscito, es un grave signo que ratifica como fundado el desprestigio que la figura del Papa Francisco ha sufrido en nuestro país. Por un lado, la actuación papal contraría lo decidido por los obispos colombianos, que invitaban a los fieles católicos a votar en consciencia el plebiscito, al presionar a los católicos con un condicionamiento ajeno a los acuerdos de paz (la visita papal). ¿Qué pasa con los católicos que deseando que el Papa viniera a Colombia, encontraban en los acuerdos de paz una amenaza contra la Fe Católica y la libertad de los colombianos? Hay que decirlo: se trataba de presionar una decisión política en los católicos a través del chantaje.

¿Qué significa esto, hoy en día? Como señala Tornielli, la victoria del NO en el plebiscito canceló la venida del Papa Francisco a Colombia, pero con la implementación que se viene haciendo de los mismos acuerdos a través del Congreso, la visita del Papa revivió. Esto contradice lo dicho por el Papa en su primera intervención antes del plebiscito, pues allí dijo “El acuerdo se firma hoy, pero luego será el pueblo colombiano que, mediante el plebiscito, diga sí o no.”, y venir ahora “a impulsar el proceso de paz” implica que el Papa también piensa desconocer el resultado del plebiscito, como hace el gobierno, y se propone avalar lo que ha sido una imposición forzada de los acuerdos.

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