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martes, 27 de junio de 2017

¿Amor homosexual?, por Germán Mazuelo-Leytón

Reproducimos el siguiente artículo de Germán Mazuelo-Leytón, publicado originalmente en su blog en el portal católico Adelante la Fe.

Resultado de imagen para german mazuelo leytonNo existe en cielo y tierra una expresión más perfecta que el amor.

No es una sorpresa que así sea, ya que la fuente de toda vida es Dios y Dios es amor.[1] Dios es amor por su propia naturaleza, por su misma esencia, por su propia existencia.

I. Como sabemos, la palabra amor es una palabra ómnibus que implica todo tipo de connotaciones. La palabra amor por sí misma necesita ser clarificada. Hoy en día el amor es un término genérico: como una bolsa de retazos; incluye de todo, desde un amor telenovelero hasta el amor cristiano y divino desconstruidos, releídos.

La palabra amor, como tantas otras del lenguaje humano, puede significar muchas realidades diversas, incluso contradictorias entre sí, pues el amor designa la realidad más profunda de Dios y del hombre, y nos da la clave decisiva para entender el misterio natural del matrimonio.

Así también ocurrió desde los primeros años de la Iglesia, los cristianos consecuentemente tuvieron que acuñar una nueva palabra para el amor cristiano. En nuestro idioma, únicamente contamos con una palabra para expresar todo tipo de amor, el idioma griego sin embargo, cuenta por lo menos con cuatro vocablos.

Los griegos emplearon la palabra eros para expresar el amor entre hombre y mujer, esto es, el amor erótico o sexual.

Usaron la palabra storge para referirse al amor familiar –el amor de los padres a los hijos y de hijos a padres.

La palabra griega más común para amor era philia –amor de amistad. La Sagrada Escritura la emplea por ejemplo respecto del amor de Jesús por Lázaro.[2]

Sin embargo, esos vocablos: eros, storge, philia, tienen que ver con las emociones y los sentimientos.

Las sensaciones son reacciones de los sentidos producidas por el contacto con determinados objetos. Permanecen activas mientras dura el contacto; y cuando éste cesa, perdura la imagen del objeto, aunque tienden a apagarse. «Ojos que no ven corazón que no siente».

Las emociones son reacciones sensoriales más profundas, pues mientras la sensación vibra sólo ante las cualidades sensibles del objeto, la emoción es más personal, ya que capta todos los valores a él inherentes; valores, por lo demás, no necesariamente materiales, sino también espirituales, aunque materializados de alguna manera en el objeto la gracia de movimientos por ejemplo-. Las emociones son importantes para el nacimiento del amor, y son sin duda más duraderas que las sensaciones.[3]

Para expresar la actitud de los cristianos al prójimo se necesitaba una palabra que reflejara un amor que tiene las cualidades del amor divino, el amor incondicional de Dios. Él ama a todos incluso a los que no son amables y a los que carecen del amor para amar a otros. El amor de Dios que es incondicional, no egoísta y desinteresado. Una palabra poco común: ágape. No hay palabra alguna que traduzca en español la palabra ágape, que no es una emoción, ya que tiene que ver con nuestra mente y nuestra voluntad.

Así hay cuatro tipos de amor:

  1. Amor entre padres e hijos.
  2. Amor entre hombre y mujer.
  3. Amor entre amigos.
  4. Amor espiritual.

El amor verdadero es lo que da sentido a la vida. El material constitutivo de nuestro ser más profundo es el amor, por eso debemos distinguir bien entre amor y sexo. Hay quienes creen que sin sexo no se puede ser feliz, promueven las relaciones sexuales a diestra y siniestra. Así van precipitándose en el vicio y en la búsqueda angustiosa del placer sexual hasta llegar a aberraciones contra natura, que nunca los hará felices, sino esclavos de su egoísmo.

De ahí, que la sexualidad humana debe estar fundamentada en el amor, debe estar ordenada por un verdadero amor, quienes buscan el placer por el placer, pierden el rumbo de su vida.

La libertad del hombre reside en su voluntad. Es la voluntad del hombre la que elige y quiere, y partiendo de la inteligencia, se dirige inmediatamente a la persona.

El amor de la voluntad –personal, consciente y libre- es el único que puede integrar y fijar en un amor pleno todos los  impulsos inestables y turbulentos de sensaciones y emociones, sensualidades y afectos, que de este modo se armonizan y profundizan, enriquecen grandemente al enamorado, suscitan en él una alegría desconocida, y despiertan en la persona unas energías y capacidades.[4]

II. El amor conyugal, para ser pleno, ha de entenderse a sí mismo; es decir, debe comprender cuál es la naturaleza del amor conyugal para ser auténtico, debe ser reflejo de la fuente, el divino.

Consiste el amor conyugal en la recíproca donación de las personas.

La base de la felicidad matrimonial estriba en el amor espiritual de ambos cónyuges.

«El amor conyugal comporta una totalidad en la que entran todos los elementos de la persona —reclamo del cuerpo y del instinto, fuerza del sentimiento y de la afectividad, aspiración del espíritu y de la voluntad—; mira a una unidad profundamente personal que, más allá de la unión en una sola carne, conduce a no hacer más que un solo corazón y una sola alma; exige la indisolubilidad y fidelidad de la donación reciproca definitiva y se abre a la fecundidad (cfr. Humanae vitae, 9). En una palabra, se trata de características normales de todo amor conyugal natural, pero con un significado nuevo que no sólo las purifica y consolida, sino que las eleva hasta el punto de hacer de ellas la expresión de valores propiamente cristianos».[5]

La conyugalidad o amor conyugal–dice el Padre Miguel Fuentes, IVE explicando el párrafo anterior- es aquella forma de amor entre el varón y la mujer que se caracteriza por la totalidad de la entrega del uno al otro. Es decir, la mutua donación de la persona con todas sus dimensiones: cuerpo, afecto, sentimiento, voluntad, alma, perpetuidad (entrega de toda duración existencial, hasta la muerte), exclusividad (fidelidad).[6]

III. Precisamente el amor propiciado por la cultura homosexual es todo menos eterno y fiel.

Así lo expone la periodista norteamericana Doris Hanson, quien entrevistó a múltiples homosexuales para afirmar lo que sigue:

Es un mundo duro que no se lo desearía ni a mi peor enemigo. Uno de ellos me dijo: Durante años viví con una serie de compañeros de habitación, a algunos de los cuales prometí amar. Ellos juraron que me querían. Pero los vínculos homosexuales empiezan y acaban con el sexo. No hay nada más que eso. Después de un encuentro apasionado, el sexo es cada vez menos frecuente. Los compañeros se ponen nerviosos. Quieren nuevas emociones, nuevas experiencias. Empiezan a engañarse el uno al otro; en secreto al principio, más claramente después. Hay peleas por celos. De pronto huyes y empiezas la búsqueda de un nuevo amante.

Es un mundo en el que las emociones se basan en mentiras. Para alcanzar una satisfacción momentánea del sexo, los homosexuales repiten «te quiero» tan a menudo como se dice «buenos días». Una vez que la experiencia ha finalizado, sólo están preparados para decir adiós. La caza empieza otra vez. Puedo asegurar que no son exageraciones oscuras o moralistas. Una persona con inclinación homosexual está empujada a una existencia neurótica y conflictiva. Tenaz e insensiblemente, contra todo consejo y, a pesar de la pena que infligen a sus padres, los jóvenes sufren este problema, se abrazan a su elección que, en su ignorancia, confunden con felicidad. No quieren nada más.  Puede resultar duro, pero es verdad: muchos degeneran; la alegría y la frescura de la juventud se desvanecen; se rinden y son, en muchos aspectos, como los drogadictos.[7]

El amor, mientras más intenso y profundo, más personaliza y perfecciona. Pero cuando el amor se vive de modo tormentoso u obsesivo, ya no estamos ante un verdadero amor, sino ante un afecto que tiene similitud externa con el amor. La codependencia y la coadicción se colocan en esta mala interpretación del amor.[8]

En efecto, en estas relaciones una característica constante es su breve duración y la ausencia de fidelidad. El estudio realizado por Blumstein & Schwartz sobre las parejas norteamericanas, constató que sólo un tercio de los homosexuales que formaban pareja creía en la monogamia, de ahí que los autores del mismo llegan a la conclusión siguiente: «un homosexual monógamo es una figura tan rara que los otros homosexuales no la creen posible».

El amor es una virtud personal radicada primariamente en el querer libre de la voluntad. Virtud (=virtus) significa fuerza, fuerza espiritual y operativa. Consecuentemente el amor no es únicamente ni sobre todo, un sentimiento, y menos aún una excitación de los sentidos.

La persona humana sólo puede realizarse por el camino del verdadero amor. Frente a la miseria del situacionismo (según la cual la vida humana se compone de situaciones, cada una de las cuales constituye una especie de norma de acción), y frente a la miseria del utilitarismo (que pretende que la acción procure el máximo de placer y el mínimo de pena para el mayor número de seres), sólo la norma personalista del amor es digna de regir la vida humana.

Uno de los mejores escritos católicos sobre el pseudo matrimonio homosexual y el movimiento homosexual, es «En defensa de una Ley Superior», traducido e impreso por Acción Familia por un Chile auténtico, cristiano y fuerte, cuyo texto original fue publicado por The American Society for the Defense of Tradition, Family and Property – TFP.

Señala el escrito: «Estamos conscientes de la enorme diferencia que existe entre aquellos que luchan con su debilidad y se esfuerzan en vencerla y aquellos que transforman su pecado en una razón de orgullo y tratan de imponer su estilo de vida a la sociedad entera, en flagrante oposición con la Moral cristiana tradicional y la Ley Natural».

«El amor en su propio sentido es un sentimiento benévolo y altruista guiado por la razón y la voluntad. El “amor homosexual” es imposible porque busca transformar el amor de amistad entre personas del mismo sexo en amor conyugal. Una vez que el amor conyugal requiere complementariedad psicológica y física, sólo puede existir entre sexos opuestos».

«El “amor homosexual” es sólo una atracción sentimental de naturaleza sexual o una dependencia psicológica debida a una carencia de auto-control emocional o sentimental. Es, por lo tanto, un sentimentalismo neurótico».

Al respecto el libro recoge la siguiente cita del psicólogo especialista en homosexualidad holandés Gerard J. M. van den Aardweg Ph. D.:

«El término neurótico describe bien tales relaciones. Sugiere el egocentrismo de la relación; el llamar la atención sobre sí en vez de amar… Neurótico, en una palabra, sugiere toda clase de dramas y conflictos pueriles, así como el desinterés básico en el compañero, pese a las pretensiones superficiales de “amor”. En nada hay mayor frustración para el homosexual que cuando se presenta a sí mismo como un amante. Un compañero es importante para el otro sólo cuando satisface las necesidades del otro. El amor real y desinteresado por una pareja deseada de hecho terminaría destruyendo el “amor homosexual”».[9]

Prosigue el escrito:

«En realidad, el “amor homosexual” no es ni amor conyugal ni puede estar en el nivel de amor amistad sin connotaciones eróticas».

«Una vez que la homosexualidad está enfocada a la relación sexual, ella destruye la posibilidad de la verdadera amistad entre personas del mismo sexo, transformando a los amigos en objeto de deseo o competidores en el mercado de las pasiones».


Germán Mazuelo-Leytón

[1] 1 JUAN, 4, 8.

[2] SAN JUAN 11, 3-38.

[3] Cf.: IRABURU, JOSÉ MARÍA, El matrimonio en Cristo.

[4] Cf.: IRABURU, JOSÉ MARÍA, El matrimonio en Cristo.

[5] JUAN PABLO II, Familiaris consortio, 13.

[6] FUENTES I.V.E., P. MIGUEL, La violência ideológica de género. Fragmentar al hombre

[7] HANSON, DORIS, Homosexuality: The international disease. Citada por el P. Ángel Peña OAR en Homosexuales liberados.

[8] Cf.: FUENTES I.V.E., MIGUEL ANGEL, La trampa rota. El problema de la adicción sexual.

[9] VAN DEN AARDWEG, GERARD J.M., La batalla por la normalidad.

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sábado, 24 de junio de 2017

Movimiento de Católicos de Colombia fue nombrado protector del templo de San Francisco en Bogotá

tNwgHi8XjXXlPw9qEn una breve ceremonia en la mañana de ayer, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, los frailes del templo de San Francisco en Bogotá, la iglesia más antigua de la capital, consagraron al Movimiento de Católicos de Colombia como “protector” del templo de San Francisco, frente a los repetidos ataques de los que viene siendo objeto. Al medio día, en la Catedral Primada de Colombia se renovó la consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús.

Los frailes franciscanos dijeron “sentirse a menudo abandonados” ante las ocupaciones ilegales del templo como forma de presión política, y agradecieron la oportuna movilización de los católicos ante la ocupación ilegal por parte de FECODE hace unas semanas. Después del rezo de la oración por la paz, atribuida a San Francisco de Asis, los frailes impartieron su bendición sobre los representantes del movimiento.

A continuación, en el cruce de la carrera séptima con avenida Jiménez se dio inicio a la procesión con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y el rezo del Santo Rosario, organizada por la Misión del Amor de Dios por todo el Mundo, hasta la Catedral Primada de Colombia, en donde se llevó a cabo la Misa solemne y la Consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús.

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miércoles, 21 de junio de 2017

¿Descolonización o supresión de Dios?, por Germán Mazuelo-Leytón

Reproducimos el siguiente artículo de Germán Mazuelo-Leytón y publicado originalmente en el sitio web del periódico La Patria.

Recientemente el señor Viceministro de Interculturalidad «en un encendido discurso contra la colonización, exigió que para el "Año Nuevo Andino Amazónico" las iglesias católicas abran sus puertas a los amautas, para que realicen sus rituales al interior de los templos».

Los católicos no podemos ser arrastrados al error por ninguna autoridad, sea ésta religiosa o política. Causan confusión aquellos, sean sacerdotes, religiosos o simples creyentes de a pie, que culturalizan la fe, equiparando a María Santísima con la «Pachamama». Nada más absurdo. No podemos confundir la religión revelada con religiones naturalistas. La Pachamama es y será siempre una realidad creada (obra de la creación).

Aunque el Estado Laico, nunca se ha propuesto como ideal en la doctrina política de la Iglesia, la doctrina católica ha enseñado siempre que el poder religioso y el poder civil son distintos. El Papa Benedicto XVI ha recordado los principios de una «sana laicidad», y «a la luz de estas consideraciones, ciertamente no es expresión de laicidad, sino su degeneración en laicismo, la hostilidad contra cualquier forma de relevancia política y cultural de la religión».

El profesor Plinio Correia de Oliviera, en su libro «Revolución y Contra-revolución» explica cómo en el curso del tiempo el hombre se ha vuelto más audaz en su rebelión contra Dios. Primero niega la fe, luego la existencia de Dios, y finalmente la Ley Natural. Hemos visto cómo este proceso culmina en una negación de las esencias. La rebelión ha tomado dimensiones nacionales con la imposición del ateísmo, las familias de un solo hijo, y la «Ideología de Género» en naciones enteras.

Y todo este proceso está contenido como germen en el rechazo original del hombre hacia Dios.

La Revolución usa, pues, una metamorfosis no sólo para avanzar, sino para practicar los retrocesos tácticos que tan frecuentemente le han sido necesarios: la revolución de las tendencias, la revolución de las ideas y la revolución de los hechos.

Las primeras tres etapas de la Revolución fueron la Pseudo-Reforma, la Revolución Francesa y el Comunismo. (Cf.: Revolución y Contra-Revolución, Plinio Correa de Oliveira).

Para aniquilar la Civilización Cristiana las mismas fuerzas de la Revolución que articularon la revolución comunista, requintan la revolución del paganismo tribal, el humanismo naturalista anti-Cristo y el islamismo. Es la cuarta etapa que vivimos hoy.

Muchos años pasaron hasta que los marxistas comprendieron que sería mejor para la revolución marxista no tanto combatir la religión como servirse de ella.

La «Carta de la Tierra» incubada en las Naciones Unidas desde 1997 y, lanzada el año 2000 después de su discusión durante 8 años en una cincuentena de países, junto a la «Declaración universal del bien común de la madre tierra y de la humanidad», -emanada ésta de la «Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra» que se verificó entre el 20 y 22 de abril de 2010, en Cochabamba, Bolivia-, no han tenido ni tienen otro fin que resucitar y alentar extintos paganismos, singladura gestada previamente al Quinto Centenario del Descubrimiento de América, y que se fue ejecutando muy particular e incisivamente a partir de 1992, así como implantar una «Iglesia ecuménica mundial» al servicio de un «Nuevo orden mundial (NOM)» -democracia sociocósmica como la denomina el delirante Leonardo Boff, promoviendo la agenda anti-cristiana de NOM- o dicho en otras palabras un «socialismo espiritual», desenvolviendo un sistemático y maligno proyecto de regreso a la idolatría y el paganismo.

Y se da el fenómeno de que hay quienes promueven una devaluación de lo sagrado cristiano no trepidando en calificar de sagrada cualquier otra cosa: «sagrada madre tierra», «sagrada hoja de la coca», pero para éstos no es sagrada la vida humana, y se promueve el aborto desde la consigna colonizadora de las fuerzas anti vida, de que el nasciturus es parte del cuerpo de la madre.

El Papa Pío XI, ya lo avizoraba: «La lucha entre el bien y el mal, triste herencia de la falta original, sigue haciendo estragos en el mundo… Este peligro tan amenazador para el uso pleno y exclusivo de un partido, de un régimen, sobre la base de una ideología que explícitamente se resuelve en una propia y verdadera estatolatría pagana, en pleno conflicto tanto con los derechos naturales de la familia como con los derechos sobrenaturales de la Iglesia… el comunismo es intrínsecamente perverso y no es posible admitir en ningún terreno la colaboración con él por parte del que quiera salvar la civilización cristiana».

La Sagrada Biblia revela dos formas de idolatría: la de la perversión y la de la sustitución. La primera tiene lugar cuando el hombre mismo y/o la imagen del Señor son manipulados o pervertidos; la segunda, cuando el Señor mismo es reemplazado por otros dioses, por falsos dioses: «Y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles…» (Romanos 1, 23).

Al rechazar a Dios desde el corazón, es decir, desde el intelecto y la voluntad, se rechaza el propio objeto de estas facultades, que es Dios bajo el aspecto de la Verdad y el Bien infinitos, respectivamente: dado que el intelecto ha sido creado para conocer a Dios bajo el aspecto de la Verdad, y de amarlo bajo el aspecto del Bien.

Una vez que Dios ha sido rechazado del corazón, una vez que el corazón ha perdido la orientación a su propio objeto, se oscurece y cae en objetos sustitutos: en cosas creadas, ídolos: demonios, hombres, animales, o esculturas. En resumen, los hombres que rechazan a Dios, al caer lejos de Él, «adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador» (Romanos 1, 25).

Descolonización sí, pero descolonización de las ideologías. Descolonización de la ideología de género que está pudriendo lo mejor del presente. Descolonización de la ideología abortista.

german_mazuelo_leyton@yahoo.com

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martes, 20 de junio de 2017

La Pontificia Academia para la Vida ha dejado de ser la que Juan Pablo II y Jerôme Lejeune fundaron

franpaglia2Se ha hecho público a través de L’Osservatore Romano el nombramiento de los nuevos miembros de la Pontificia Academia para la Vida. Como puede verse en el blog de Sandro Magister, el Papa ha reinstalado a algunos de los anteriores miembros, y nombrado otros nuevos. Los que se quedan, son principalmente nombres de gran prestigio para la Academia, cuya no re instalación hubiera sido inevitablemente controversial (Card. Carlo Caffarra, Card. Elio Sgreccia, Birthe Lejeune), mientras que abandonan la Academia, por orden del Papa Francisco, los más vinculados al activismo provida y pro-familia (Christine De Marcellus Vollmer, María Mercedes Arzú de Wilson, Jaroslav Sturma, Philippe Schepens, Thomas William Hilgers), así como expertos de renombre que han sido críticos con la comunión para los adúlteros públicos según Amoris Laetitia (Robert Spaemann, John Finnis, Luke Gormally, Josef Maria Seifert, Wolfgang Waldstein).

Pero donde más se evidencia el cambio que el Papa Francisco quiere para la Pontificia Academia para la Vida, es en los nuevos nombramientos: Ya no será necesario que los miembros de la academia sean católicos o siquiera pro-vida, pues entre los nuevos nombres hay protestantes, ateos, judíos y musulmanes, así como personas pro-aborto, pro-eutanasia, y pro-agenda LGBT. Entre los 17 neo nominados, tres no son cristianos: el japonés y premio Nobel de Medicina, Shinya Yamanaka, el musulmán tunecino Mohamed Haddad y el judío israelita Avraham Steinberg, director de la Unidad de Ética de la Medicina en el Shaare Zedek Medical Center, de Jerusalén, y director del Comité Editorial de la Enciclopeia Talmúdica.

Nigel Biggar, anglicano a favor del aborto

Entre los nuevos miembros no católicos, figura el nombre de Nigel Biggar, profesor de Teología Moral y Pastoral y director del McDonald Center for Theology, Ethics and Public Life en la Universidad de Oxford. En el año 2011, Biggar declaró en un diálogo con Peter Singer recogido por la revista Stand Point que “no está claro que un feto humano sea el mismo tipo de cosa que un adulto o un ser humano maduro y que, por consiguiente, merezca completamente el mismo trato”. Asimismo, apoyó que se permita el aborto en las primeras fases de la gestación: “Me inclinaría a trazar la línea para el aborto en las 18 semanas después de la concepción, que es más o menos el primer momento en que hay una cierta evidencia de actividad cerebral, y, por tanto, de conciencia.”

El Arzobispo Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, y del Pontificio Consejo para la Familia, ha defendido el nombramiento de Biggar, acusando a los medios católicos de “sensacionalismo”, y diciendo que aunque conocían las posturas de Biggar, éste nunca las ha expresado por escrito.

P. Maurizio Chiodi, contrario a la Humanae Vitae y favorable a la eutanasia.

Otro de los nombres más controversiales es el del teólogo moralista Maurizio Chiodi, docente en la Facultad de Teología de Milán y de Italia Septentrional. Chiodi se ha expresado desde hace tiempo en términos críticos sobre puntos importanes de la “Humanae vitae”, de “Donum vitae” y de “Evangelium vitae”. Está también en evidente discontinuidad con la encíclica “Veritatis splendor” de Juan Pablo II, mientras que por el contrario parece en sintonía con las aperturas actuales a un nuevo “discernimiento” sobre cuestiones como la anticoncepción, la fecundación in vitro, las orientaciones sexuales, “gender”, la eutanasia pasiva y el suicidio asistido.

Recientemente, el grupo dirigiso por el P. Chiodi para la revista jesuita italiana Aggiornamenti Sociali, ha publicado un apoyo a la legalización de la eutanasia en Italia afirmando que “En el pensamiento católico se afirma a menudo que estos medios son siempre obligatorios; En realidad, la ANH [nutrición artificial e hidratación] es una intervención médica y técnica y, como tal, no evita el juicio de proporcionalidad.” Contrariando a las instrucciones de Juan Pablo II y la Congregación para la Doctrina de la Fe, que señalan que “la administración de agua y alimento, aunque se lleve a cabo por vías artificiales, representa siempre un medio natural de conservación de la vida, no un acto médico. Por tanto, su uso se debe considerar, en principio, ordinario y proporcionado, y como tal moralmente obligatorio, en la medida y hasta que demuestre alcanzar su finalidad propia, que en este caso consiste en proporcionar alimento al paciente y alivio a sus sufrimientos.”

Avraham Steinberg, judío defensor del aborto y la Fecundación in Vitro

Reportes similares se han escuchado del rabino judío Avraham Steinberg, quien defiende el aborto, la fertilización in-vitro y el diagnóstico genético previo a la implantación. En 2008, Steinberg dijo a la Radio National de Australia que el embrión no tiene “estatus de humano” antes de los 40 días, y después de los 40 días tendría “un cierto estatus de ser humano, no un estatus pleno”.

Según el rabino, “El aborto no es permisible bajo la ley judía, pero si la situación de la madre está afectada psicológicamente al punto en que le podía causar un problema serio, entonces el aborto podría ser permisible a pesar del hecho de que por el bien del feto no deberíamos permitirlo”. Así, “caso por caso, el aborto podría ser ocasionalmente permisible, algo que probablemente nunca se ha visto desde la perspectiva católica.”

Steinberg también ha defendido el tamizaje genético pre-natal para discapacitados, para que los padres puedan “evitar el nacimiento de un niño Tay-Sachs o un niño con fibrosis quística, y así”, así como la investigación con células madre embrionarias, que implican la destrucción de embriones, afirmando que un embrion de pocos días “no es un ser humano, y en consecuencia no se comete un asesinato:”

Anne-Marie Pelletier, defensora de la comunión para adúlteros

Otro de los nombramientos llamativos es el de Anne-Marie Pelletier, profesora de Sagrada Escritura, Biblia y Liturgia en la École Cathédrale y el Studium de la Facultad Notre Dame  del Seminario en París, Profesora de Antropología Filosófica y Bíblica en el Studium Théologique Inter Monastéres (Francia). Pelletier es recordada por haber sido elegida por el Papa Francisco para escribir las meditaciones del Viacrucis de 2017, así como haber participado en 2015 en la reunión secreta de obispos alemanes, franceses y suizos con el propósito de manipular el Sínodo de la Familia.

En tal reunión, Pelletier afirmó que la enseñanza de Jesús contra el adulterio, contenida en Mateo 19, 3-12, debería ser “actualizada” y ser “traducidas una y otra vez en el presente”, pues “se refieren a condiciones de vida que simplemente ya no son válidas por los cambios sociales y culturales.”

Los nuevos estatutos ya no exigen el juramento de Jerôme Lejeune

Al fundarse la Pontificia Academia para la Vida por el Papa Juan Pablo II, el Dr. Jerôme Lejeune redactó la Declaración de los Servidores de la Vida, como un juramento para ser firmado por los nuevos miembros de la academia al ser admitidos, y que reza:

Ante Dios y ante los hombres, declaramos que todo ser humano es para nosotros una persona. Desde la concepción hasta la muerte natural es el mismo ser que se desarrolla, madura y muere. El respeto absoluto de los pacientes no depende ni de la edad ni de la enfermedad. Al igual que la medicina permanece al servicio de la vida hasta su final, de igual modo la protege desde su inicio. Desde la concepción, la persona es inalienable. El óvulo fecundado, el embrión, el feto, el recién nacido, no pueden ser sometidos a la explotación.

Pues bien, en los nuevos estatutos de la Academia, hechos por el Papa Francisco, se ha eliminado la invitación a la firma de esta declaración y se sustituye por un compromiso genérico que dice “Los nuevos Académicos se comprometen a promover y defender los principios relativos al valor de la vida y de la dignidad de la persona humana”.

Mons. Vincenzo Paglia ha defendido la reforma diciendo que “los nuevos Estatutos requieren un mayor compromiso por parte de los miembros con la enseñanza provida de la Iglesia. Los nuevos estatutos exigen a los Miembros promover y defender los principios del valor de la vida y la dignidad de la persona, interpretados en conformidad con el Magisterio de la Iglesia.” mientras que “Los antiguos Estatutos contenían sólo una invitación, no un requerimiento, a firmar un documento separado referente a esos principios. (…) Creemos que los nuevos Estatutos están redactados de manera que expresan ese compromiso con más claridad y con más fuerza que la versión antigua.”

Sin embargo, los nuevos nombramientos desmienten lo dicho por Mons. Paglia, pues si fuera cierto que los nuevos estatutos exigieran mayor compromiso de los académicos con la enseñanza de la Iglesia, ninguna de estas personas podría haber sido nombrada como miembro de la misma.

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lunes, 12 de junio de 2017

Revista Semana llama “unión marital” a la convivencia de tres homosexuales

screenshot-www.semana.com 2017-06-12 14-17-49Hace cuatro años, cuando se discutía en el Congreso el Proyecto de Ley 47 de 2012 Senado, que buscaba la legalización del “matrimonio” homosexual en el país, una de las denuncias que hicieron las organizaciones pro-familia, es que eliminar la complementariedad hombre-mujer como necesaria para la procreación, de la definición legal de matrimonio abría la puerta a todo tipo de uniones, como la poligamia. De hecho, en nuestro concepto oficial a este proyecto ley, hicimos ver cómo había pasado desapercibido que en la sentencia C-577 de 2011, el magistrado Gabriel Eduardo Mendoza había justificado que el reconocimiento de “otras formas de familia” también quedaba abierto a una futura legalización de las uniones múltiples.

En su momento, el lobby homosexual y sus habituales estafetas en los medios de comunicación, entre los cuales destaca siempre la Revista Semana, desestimaron la denuncia diciendo que una cosa no tenía que ver con la otra, que era una falacia de “pendiente resbaladiza”, que los homosexuales eran tanto o más capaces de la fidelidad que las parejas heterosexuales, etc. Hoy, desde la misma Revista Semana se defiende una supuesta “trieja”, una “unión marital” entre tres hombres homosexuales.

El trío de homosexuales presentó en la notaría sexta una escritura pública para la constitución de un “régimen patrimonio especial de trieja”, una invención de ellos invocando el derecho a la libre asociación. El periodista no oculta en lo más mínimo su intención de hacer pasar la inicua unión como “matrimonio” al decir: “Resumiendo, están casados. Amén.” De hecho, el autor de la nota evidencia su marxismo de género en la forma como insinúa acusaciones contra la familia tradicional: “Las reglas del poliamor son equitativas: no hay dominios, no hay mandatos, no hay subyugación y todo es por igual. En esta casa del barrio Robledo de Medellín, por donde entra una luz lechosa de domingo a la tarde, todos reman con la misma fuerza, todos ponen el mismo dinero, todos dan lo mismo en la cama, en la cocina, en el aseo. Su matrimonio extendido, de tres, tendrá una ceremonia pública en unos meses y allá estará Álex, que será un dummie y dirá unas palabras que dejó grabadas antes de morir para el momento que también soñaba, ese en el que no serían dos ni tres, en el que serían cuatro.”

Asi, la misma Revista Semana, que lejos de expresar una opinión exclusivamente propia, sabemos, por quienes la dirigen, que refleja lo que se piensa en el gobierno Santos y en el Partido Liberal, ha confirmado los temores de quienes denunciamos el “matrimonio” homosexual como una relativización absoluta del régimen de protección jurídica a la institución familiar. Una vez se le ha arrancado todo fundamento natural al matrimonio y a la familia, puede convertirse en cualquier cosa que las pasiones pervertidas antojen.

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miércoles, 7 de junio de 2017

La Unión Europea financia programa de televisión para promocionar agenda gay en Colombia

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El gobierno nacional está anunciando con bombos y platillos el lanzamiento de una serie de televisión sobre la agenda LGBT. Además de ser producida por orden del gobierno Santos, y difundida por el canal oficial Señal Colombia, la serie es patrocinada por la Unión Europea.

Aunque no se conocen todavía fragmentos de la serie, las publicaciones en redes sociales son suficientes para evidencias la carga ideológica del programa. Utilizan mensajes tales como “Nada es verdad, nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”, e incluso una imagen aparentando un beso entre dos hombres con aureola y túnica, imitando a dos santos católicos, con el mensaje “el hábito no hace al monje”.

La producción es el resultado de un convenio de Colombia Diversa con la Unión Europea llamado “Refuerzo del trabajo estratégico de defensa y exigibilidad de derechos humanos de la población LGBT en Colombia”, gracias al cual el lobby LGBT en Colombia recibió 784.516 euros de los contribuyentes europeos.

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jueves, 1 de junio de 2017

Denuncian tráfico de influencias en elección de nuevo magistrado de la Corte Constitucional

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A través de un comunicado, la Fundación Marido y Mujer denuncia tráfico de influencias y posibles vicios de nulidad en la elección del nuevo magistrado de la Corte Constitucional, que se llevó a cabo hoy jueves en el Senado de la República. La elección de la abogada Diana Fajardo estuvo rodeada de controversia, luego de que se conocieran presiones por parte del gobierno y la Unidad Nacional en favor de ella. Específicamente un audio del senador Armando Benedetti, diciendo que “Si no se elige a la doctora Diana Fajardo, las Farc se van a tener que parar de la mesa porque el Estado les incumplió.”

El Presidente de la Fundación Marido y Mujer, Javier Suárez, co-adyuvante en la demanda contra el Fast-Track (del que recientemente fueron negadas las medidas cautelares)  y co-adyuvante contra el Acto Legislativo (ya resuelto por la Sala Plena de la Corte Constitucional en reciente Sentencia) denuncia un descarado tráfico de influencias por parte del propio Presidente de la República, Juan Manuel Santos, y su Ministro del Interior, Guillermo Rivera, sobre los Senadores de la República para encaminar su voto con presiones políticas con el fin de favorecer a una persona específica de la terna para elegir Magistrado de la corte Constitucional, a la Dra. Diana Constanza Fajardo.

"es grosero y contrario al Estado Social de Derecho, y es un acto de corrupción pretender elegir como Magistrado de la Corte Constitucional a una persona que vaya sencillamente a obedecer órdenes del Palacio del Nariño, y estar en una actitud de sirviente de los caprichos ideológicos y de los intereses personales del Presidente de la República lo que rompe y causa daño al bien jurídico consagrado en el artículo 113 de la Constitución Política de Colombia: "las ramas del estado tienen funciones separadas",” dijo.

"Se están comentiendo arbitrariedades, actos ilegales y abusos contra la Constitución en el nombre de la paz. Se está golpeando la institucionalidad del país, bajo el manto de una paz que no tiene el apoyo del pueblo, porque los Acuerdos de Paz, resultaron ahora ser superiores a la propia Constitución Política, y se pretende ahora decir que los Acuerdos de Paz son intocables hasta para la propia Corte Constitucional. La elección de señora Diana Fajardo, incluso estaría bajo acción de demanda electoral de nuestra parte, para lo cual vamos a estudiar de fondo el tema para radicar la demanda antes de que tome ella posesión del cargo", concluyó.

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