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miércoles, 30 de agosto de 2017

La vacuna contra el VPH no puede ser de aplicación obligatoria: Corte Constitucional

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La Corte Constitucional ha hecho público un fallo de tutela en el cual ordena al Ministerio de Salud requerir consentimiento informado para la aplicación de la vacuna contra el VPH, pues esta no puede ser impuesta como obligatoria por el Estado. El fallo reconoce que no es posible establecer un vínculo de causalidad certero entre la aplicación de la vacuna y las enfermedades desarrolladas por las menores, pero que el factor temporal no permite tampoco descartarlo sin más, y exhorta al Estado a continuar con las investigaciones que permitan definir si tal vínculo existe.

La tutela fue interpuesta por la madre de una niña de 15 años que después de la aplicación de la vacuna desarrolló fibromialgia juvenil, artritis reactiva o poliartritis e intoxicación por metales pesados. Aunque el informe médico afirma que “la intoxicación por metales pesados (…) no es consecuencia eficiente ni necesaria de la vacuna contra el virus del papiloma humano administrada a la accionante”, no se descarta “que sus patologías hayan surgido como reacciones adversas probables a la vacuna del VPH” dado que “que su cuadro clínico puede estar asociado a la aparición de enfermedades inmunológicas o genéticas”.

En efecto, en 2016 la Academia Nacional de Salud solicitó que el Ministerio de Salud modificara sus protocolos para excluir del esquema de vacunación a la población con antecedentes de enfermedades autoinmunes, pues información nacional e internacional dejaba ver “el inicio y agravamiento de diversas enfermedades autoinmunes”, como efecto de la vacuna contra el VPH.

El fallo de la Corte atiende los reclamos de padres de familia en todo el país que pedían el respeto de la patria postestad, ante los abusos del Ministerio de Salud. Si bien la Corte salvaguarda los derechos de los menores y sus padres de familia al reconocer que “existe la necesidad de obtener consentimiento informado como condición previa para administrar la vacuna”, el fallo queda en deuda con la justicia al pasar por alto la violación sistemática de tales derechos por parte del Ministerio al evadir el requisito de cosentimiento informado de forma deliberada, tal como reconoció el Ministro de Salud ante el Congreso de la República.

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lunes, 28 de agosto de 2017

L’importance, discurso de Pío XII sobre la prensa católica y la opinión pública

pope-pius-xiiEn los tiempos actuales en que la confusión y la disolución de la Fe parecen estar al día en la Iglesia Católica, la prensa católica ha venido tomando un carácter de mayor relevancia, gracias particularmente a las facilidades de publicación y difusión en el Internet. Podría decirse que la prensa católica se encuentra bajo el influjo de dos poderosas tentaciones: La del oficialismo, que busca acallar cualquier tipo de crítica o sospecha sobre la situación actual de la Iglesia, corriendo a ofrecer mentiras tranquilizantes a los católicos frente a cada escándalo mediático por hechos dentro de la Iglesia; y la del sensacionalismo, para el cual el escándalo y la controversia son fuente permanente de tráfico web, que da crédito y visibilidad a cualquier contenido, por superficial y nocivo, con tal que tenga potencial de viralizarse en las redes. Ante esto, hemos querido recordar las palabras del Papa Pío XII sobre el papel de la prensa católica, I Congreso Internacional de Prensa Católica, 17 de febrero de 1950. 

1. La importancia de la prensa católica, que representáis, amadísimos hijos, en este Congreso internacional, y la gravedad de los problemas que se proponen a vuestro estudio, nos han llevado a derogar, para recibiros, la regla que Nos nos impusimos, muy a pesar nuestro, de limitar, e incluso de suprimir de ordinario, nuestros discursos y nuestras alocuciones a lo largo del Año Santo. Pero esta vez Nos no podemos dejar de dar el apoyo de nuestra palabra al gran terna de vuestra, reunión. Este tema es tan vasto como sugestivo: la prensa católica al servicio de la verdad, de la justicia y de la paz.

2. Teniendo presente uno de los aspectos capitales de este servicio, Nos juzgarnos oportuno presentar a vuestras meditaciones algunos principios fundamentales relativos al papel de la prensa católica frente a la opinión pública. Es un hecho que la prensa se encuentra entre los principales factores que contribuyen a la formación y a la difusión de ésta.

3. La opinión pública es, en. efecto, el patrimonio de toda sociedad normal compuesta de hombres que, conscientes de su conducta personal y social, están íntimamente ligados a la comunidad de la que forman parte. La opinión pública es en todas partes, en definitiva, el eco natural, la resonancia común, más o menos espontánea, de los sucesos y de la situación actual en sus espíritus y en sus juicios.

4. Allí donde no apareciera manifestación alguna de la opinión pública, allí, sobre todo, donde hubiera que registrar su real inexistencia, sea la que sea la razón con que se explique su mutismo o su ausencia, se debería ver un vicio, una enfermedad, un mal de la vida social.

5. Dejarnos aparte, evidentemente, el caso en que la opinión pública se calla en un mundo de donde incluso la justa libertad está desterrada y donde, sola, la opinión de los partidos en el poder, la opinión de los jefes o de los dictadores, está autorizada a dejar oír su voz. Ahogar la voz de los ciudadanos, reducirla a un silencio forzado, es a los ojos de todo cristiano un atentado contra el derecho natural del hombre, una violación del orden del mundo tal como Dios lo ha establecido.

6. ¿Quién no adivina las angustias, el desorden moral a que este estado de cosas lanza la conciencia de los hombres de la prensa? En verdad, Nos habíamos esperado que las experiencias demasiado duras del pasado habrían servido, al menos, como lección para librar definitivamente a la sociedad de una tiranía tan escandalosa y acabar con un ultraje tan humillante para los periodistas y para sus lectores. Sí, Nos lo habíamos esperado no menos vivamente que vosotros, y nuestra decepción no ha sido menos amarga que la vuestra.

7. ¡Situación lamentable! Tan deplorable y tal vez más funesta todavía por sus consecuencias es la de los pueblos donde la opinión pública permanece muda, no por haber sido amordazada por una fuerza exterior, sino porque le faltan aquellos presupuestos interiores que deben hallarse en todos los hombres que viven en comunidad.

8. Nos reconocemos en la opinión pública un eco natural, una resonancia común, más o menos espontánea, de los hechos y de las circunstancias en el espíritu y en los juicios de las personas que se sienten responsables y estrechamente ligadas a la suerte de su comunidad. Nuestras palabras indican así otras tantas razones por las cuales la opinión pública se forma y se expresa tan difícilmente. Lo que hoy día se llama opinión pública no es muchas veces más que el nombre, un nombre vacío de sentido, algo como un vago rumor, una impresión artificiosa y superficial; nada de un eco espontáneo despertarlo en la conciencia de la sociedad y dimanante de ésta.

9. Pero ¿dónde encontrar a estos hombres profundamente penetrados del sentimiento de su responsabilidad y de su estrecha solidaridad con el medio en que viven? Ya no hay tradiciones, ni hogar estable, ni seguridad de la vida, ni nada de todo lo que hubiera podido mantener a raya la obra de la disgregación y, con demasiada frecuencia, de la destrucción. Añadid el abuso de las fuerzas de las organizaciones gigantescas de masas que, encadenando al hombre moderno en su complicado engranaje, ahogan a sangre fría toda la espontaneidad de la opinión pública y la reducen a un conformismo ciego y dócil de ideas y de juicios.

10. ¿No habrá, pues, ya en estas desgraciadas naciones hombres dignos de este nombre? ¿Hombres marcados con el sello de una verdadera personalidad, capaces de hacer posible la vida interior de la sociedad? ¿Hombres que, a la luz de los principios centrales de la vida, a la luz de sus fuertes convicciones, sepan contemplar a Dios, el mundo y todos los sucesos, grandes o pequeños, que en él se suceden? Estos hombres, al parecer, gracias a la rectitud de su juicio y de sus sentimientos, deberían poder edificar, piedra a piedra, la sólida pared sobre la cual la voz de estos sucesos, al chocar, se refleja en un eco espontáneo. ¡Sin duda alguna hay todavía hombres de este temple, aunque, por desgracia, poco numerosos, y cada día más escasos, a medida que se ven suplantados por sujetos escépticos, hastiados, despreocupados, sin consistencia ni carácter, fácilmente manejados por algunos «hacedores del juego»!

11. El hombre moderno adopta gustoso posturas independientes y desenvueltas. Estas no son, la mayoría de las veces, sino una fachada detrás de la cual se esconden pobres seres, vacíos, inconsistentes, sin fuerza de espíritu para desenmascarar la mentira, sin fuerza en el alma para resistir la violencia de los que con habilidad saben poner en movimiento todos los resortes de la técnica moderna, todo el arte refinado de la persuasión para despojarlos de su libertad de pensamiento y hacerlos semejantes a las frágiles «cañas agitadas por el viento» (Mt 11,7).

12. ¿Se atrevería alguien a decir con seguridad que la mayoría de los hombres es apta para juzgar, para apreciar los hechos y las corrientes en su verdadero peso, de suerte que la opinión sea guiarla por la razón? Es ésta, sin embargo, una condición sine qua non de su valor y de su salud. ¿No se ve, en lugar de esto, cómo esta manera —la única legítima— de juzgar a los hombres y las cosas según reglas claras y justos principios es repudiada como un obstáculo de la espontaneidad, y cómo, por el contrario, el impulso y la reacción sensitivos del instinto y de la pasión son exaltados como los únicos «valores de la vida»? Bajo la acción de este prejuicio, lo que queda de la razón humana y de su fuerza de penetración en el profundo dédalo de la realidad es poca cosa. Los hombres de buen sentido no cuentan; quedan aquellos cuyo campo visual no se extiende más allá de su estrecha especialidad ni más arriba del poder puramente técnico. No es de estos hombres de quienes se puede esperar ordinariamente la educación de la opinión pública ni la firmeza frente a la astuta propaganda que se arroga el privilegio de moderarla a su gusto. En este terreno, los hombres de espíritu cristiano, sencillo, recto, pero claro, aunque la mayor parte de las veces no tengan muchos estudios, son muy superiores a aquéllos.

13. Los hombres a quienes debería tocar la misión de esclarecer y guiar a la opinión pública se ven frecuentemente, los unos por su mala voluntad o por su insuficiencia, los otros por imposibilidad o por presión, en una mala postura para dedicarse a ello con libertad y con éxito. Esta situación desfavorable afecta particularmente a la prensa católica en su actuación al servicio de la opinión pública. Porque todas las deficiencias, las incapacidades de que Nos acabamos de hablar, tienden a la violación de la organización natural de la sociedad humana tal como Dios la ha querido, a la mutilación del hombre, que, formado a imagen de su Creador y dotado por El de inteligencia, había sido colocado en el inundo para enseñorearlo, totalmente penetrado de la verdad y dócil a los preceptos de la ley moral, del derecho natural y de la doctrina sobrenatural contenida en la revelación de Cristo.

14. En esta situación, el mal más temible para el publicista católico sería la pusilanimidad y el abatimiento. Ved la Iglesia: después de casi dos milenios, a través de todas las dificultades, contradicciones, incomprensiones, persecuciones abiertas o solapadas, nunca se ha desanimado, nunca se ha dejado deprimir. Tomadla como modelo. Ved, en las lamentables deficiencias que acabamos de señalar, el doble cuadro de lo que no debe ser y de lo que debe ser la prensa católica.

15. En toda su manera de ser y de obrar, la prensa católica debe oponer un obstáculo infranqueable al retroceso progresivo, a la desaparición de las condiciones fundamentales de una sana opinión pública y consolidar e incluso reforzar lo que de ella queda. Renuncie de buena gana a los vanos provechos de un interés vulgar o de una popularidad de mala ley; sepa mantenerse, con enérgica y decidida dignidad, inaccesible a todos los intentos directos o indirectos de corrupción. Tenga el valor —aun a costa de sacrificios pecuniarios— de alejar implacablemente de sus columnas todo anuncio, toda publicidad injuriosa para la fe o la honestidad. Al obrar así, ganará en valor intrínseco, acabará por conquistar la estima y luego la confianza y justificará la consigna tantas veces repetida: «En todo hogar católico, el periódico católico».

16. Pero, aun suponiendo las mejores condiciones interiores y exteriores en que se desenvuelva y propague, la opinión pública no es, sin embargo, infalible ni siempre absolutamente espontánea. La complejidad y la novedad de los acontecimientos y de las situaciones pueden ejercer una decisiva influencia en su formación, sin contar que no se libera fácilmente de los juicios preconcebidos, ni de la corriente dominante de las ideas, ni siquiera cuando la reacción estuviese objetivamente justificada, ni siquiera en el caso de que lograra imponerse. Es entonces cuando la prensa tiene un papel decisivo que realizar en la educación de la opinión, no para dictada o dirigirla, sino para servirla útilmente,

17. Esta delicada tarea supone, en los miembros de la prensa católica, competencia, una cultura general sobre todo filosófica y teológica, cualidades de estilo, tacto psicológico. Pero lo que le es indispensable, en primer lugar, es el carácter. El carácter, es decir, sencillamente, el amor profundo e inalterable al orden divino, que abraza y anima todos los dominios de la vida; amor y respeto que el periodista católico no debe contentarse con sentir y nutrir en el secreto de su propio corazón, sino que debe cultivar en los de sus lectores. En ciertos casos, la llama que así salta bastará para encender o para reavivar en ellos la centellita casi muerta de las convicciones y de los sentimientos dormidos en el fondo de su conciencia. En otros casos, su amplitud de miras y de juicio podrá abrir sus ojos, fijados con excesiva timidez en prejuicios tradicionales. En los unos como en los otros, el periodista católico se guardará siempre de «hacer» la opinión; más bien, ambicionará servirla.

18. Nos creemos que esta concepción católica de la opinión pública, de su funcionamiento y de los servicios que le presta la prensa, es completamente justa, y que es necesaria para abrir a los hombres, con arreglo a vuestro ideal, el camino de la verdad, de la justicia y de la paz.

19. Así, por su actitud frente a la opinión pública, la Iglesia se coloca como una barrera ante el totalitarismo, que, por su misma naturaleza, es necesariamente enemigo de la verdadera y libre opinión de los ciudadanos. De hecho, es por su misma naturaleza por lo que el totalitarismo niega este orden divino y la relativa autonomía que éste reconoce a todos los dominios de la vida, en cuanto todos ellos tienen su origen en Dios.

20. Esta oposición se ha afirmado de nuevo manifiestamente con ocasión de dos discursos en que Nos nos dedicamos recientemente a aclarar la posición del juez ante la ley[1]. Nos hablábamos entonces de las normas objetivas del derecho, del derecho divino natural, que garantiza a la vida jurídica de los hombres la autonomía requerida por una viva y segura adaptación a las condiciones de cada tiempo. Que no nos hayan comprendido los totalitarios, para quienes la ley y el derecho no son más que instrumentos en manos de los círculos dominantes, Nos, ciertamente, lo esperábamos. ¡Pero comprobar las mismas incomprensiones por parte de ciertos medios que, durante mucho tiempo, se habían proclamado como campeones de la concepción liberal de la vida, que habían condenado a hombres por el solo pecado de su adhesión a leyes y preceptos contrarios a la moral, he aquí algo que es muy para sorprendernos! Porque, en definitiva, que el juez, al dictar una sentencia, se sienta ligado por la ley positiva y obligado a interpretarla fielmente, no tiene nada de incompatible con el reconocimiento del derecho natural; más aún, es ésta una de sus exigencias. Pero lo que no se podría legítimamente conceder es que este vínculo sea anudado exclusivamente por el acto del legislador humano de quien emana la ley. Esto sería reconocer a la legislación positiva una seudomajestad que no se diferenciada en nada de la que el racismo o el nacionalismo atribuía a la producción jurídica totalitaria, pisoteando los derechos naturales de las personas físicas y morales, Aquí también la prensa católica tiene señalado su puesto para expresar con fórmulas claras el pensamiento del pueblo, confuso, vacilante, embarazado ante el mecanismo moderno de la legislación positiva, mecanismo peligroso desde el momento en que se deja de ver en esta última una derivación del derecho divino natural.

21. Esta concepción católica de la opinión pública y del servicio que le rinde la prensa es también una sólida garantía de la paz. La prensa toma una decidida posición, de hecho y de derecho, a favor de la justa libertad de pensar y del derecho de los hombres a su juicio propio, pero los contempla a la luz de la ley divina. Que es tanto como decir que quien quiere ponerse lealmente al servicio de la opinión pública, sea la autoridad social o la prensa misma, debe prohibirse absolutamente toda mentira y toda excitación. ¿No es evidente que esta disposición de espíritu y de voluntad reacciona eficazmente contra el clima de guerra? Desde el momento, por el contrario, en que la pretendida opinión pública es dictada, impuesta, de grado o por fuerza; desde que las mentiras, los prejuicios parciales, los artificios del estilo, los efectos de voz y de gesto, la explotación del sentimiento, vienen a hacer ilusorio el justo derecho de los hombres a su propio juicio, a sus propias convicciones, entonces se crea una atmósfera pesada, malsana, ficticia, que, en el curso de los acontecimientos, de repente, tan fatalmente como los odiosos procedimientos químicos hoy día demasiado conocidos, sofoca o adormece a los mismos hombres y les obliga a exponer sus bienes y su sangre por la defensa y el triunfo de una causa falsa e injusta. En verdad, allí donde la opinión pública deja de funcionar libremente, allí es donde está en peligro la paz.

22. Finalmente, Nos querríamos todavía añadir una palabra referente a la opinión pública en el seno mismo de la Iglesia (naturalmente, en las materias dejadas a la libre discusión). Se extrañarán de esto solamente quienes no conocen a la Iglesia o quienes la conocen mal. Porque la Iglesia, después de todo, es un cuerpo vivo y le faltaría algo a su vida si la opinión pública le faltase; falta cuya censura recaería sobre los pastores y sobre los fieles. Pero también aquí la prensa católica puede hacer un servicio muy útil. A este servicio, sin embargo, más que a cualquier otro, el periodista debe aportar aquel carácter del que Nos hemos hablado, y que está formado por un inalterable respeto y un amor profundo hacia el orden divino, es decir, en el caso presente, hacia la Iglesia tal como ella es, no solamente en los designios eternos, sino tal como vive concretamente aquí abajo en el espacio y en el tiempo, divina, sí, pero formada por miembros y por órganos humanos.

223. Si posee este carácter, el publicista católico sabrá evitar tanto un servilismo mudo corno una crítica descontrolada. Ayudará con una firme claridad a la formación de una opinión católica en la Iglesia, precisamente cuando, como ahora, esta opinión oscila entre los dos polos, igualmente peligrosos, de un espiritualismo ilusorio e irreal y de un realismo derrotista y materializante. Alejada de estos dos extremos, la prensa católica deberá. ejercer entre los fieles su influencia sobre, la opinión pública en la Iglesia. Solamente así se podrán eludir todas las ideas falsas, por exceso o por defecto, sobre la prisión y sobre las posibilidades de la Iglesia en el dominio temporal y, en nuestros días, sobre todo en la cuestión social y el problema de la paz.

24. Nos no terminaremos sin dirigir nuestro pensamiento hacia tantos hombres verdaderamente grandes, honor y gloria del periodismo y de la prensa católica de los tiempos modernos. Hace más de un siglo, esos hombres se alzan ante nosotros como modelos de actividad espiritual; más todavía: desde sus filas se han levantado hoy verdaderos mártires de la santa causa, confesores valerosos en medio de las dificultades espirituales y temporales de la existencia. ¡Bendita sea su memoria! Que su recuerdo sea para vosotros un consuelo y un aliento en el cumplimiento de vuestro rudo pero importante deber.

Confiando que, a ejemplo suyo, cumpliréis fiel y fructuosamente el vuestro, os damos de todo corazón, queridos hijos, nuestra bendición apostólica.


* Pío XII, discurso a los participantes en el I Congreso Internacional de Prensa Católica, 17 de febrero de 1950: AAS 42 (1950) 251-257. No pudo ser pronunciado personalmente por el Papa a causa de una enfermedad, pero el texto original francés fue publicado en L'Osservatore Romano y en latín en AAS.

[1] Discurso sobre el concepto cristiano del derecho y la aplicación de la ley injusta, dirigido al Congreso de Juristas Católicos Italianos, 6 de noviembre de 1949: AAS 41 (1949) 597-604.

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viernes, 25 de agosto de 2017

ALERTA: Grupo Éxito a través de fundación está apoyando al abortorio Oriéntame

screenshot-twitter.com 2017-08-25 10-00-13Hace unos días se conoció el informe de gestión 2016 del abortorio Oriéntame, en el cual se jactan de haber acabado con la vida de más de 10.000 niños por nacer el año pasado, y más de 50.000 en los 40 años que el centro de abortos tiene de existencia. En el informe se presenta como uno de los aliados a la Fundación Éxito, que recientemente ha hecho negocio vendiendo rosarios y manillas con motivo de la venida del Papa Francisco a Colombia.

Según el informe de Oriéntame, la Fundación Éxito colaboró con donaciones en un programa que incluía el adoctrinamiento de niños y jóvenes en “Derechos Sexuales y Reproductivos” y la implantación a mujeres adolescentes y adultas de dispositivos anticonceptivos de larga duración (DIU). La información fue fácilmente comprobable en el sitio web de la Fundación Éxito, en donde Oriéntame aparece como uno de los receptores de donaciones del programa “goticas”.

Incluso en el perfil de Twitter de la Fundación Éxito se mencionan las visitas a Oriéntame como parte del programa. Alguno podría objetar que el programa específico al que iban las donaciones de la Fundación Éxito no implicaba la práctica de abortos. No obstante, tratándose de una organización cuya actividad central es la práctica del aborto, el programa de la Fundación Éxito busca lavar la imagen del abortorio, cultivar clientes futuros, y liberar recursos de su programa de mercadeo para concentrarlos en la práctica del aborto.

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miércoles, 23 de agosto de 2017

Aprobado en tercer debate proyecto que prohibe alquiler de vientres en Colombia

DH7VGatXoAIUKIjEl día de hoy, la Comisión Primera del Senado aprobó en tercer debate el Proyecto de ley 26 de 2016 Cámara – 241 de 2017 Senado, que busca la prohibición del Alquiler de Vientres en Colombia y su tipificación bajo el delito de tráfico de personas y tráfico de órganos. La discusión del proyecto inició con dos ponencias: una mayoritaria defendida por la mayoría de los partidos, y otra minoritaria de la senadora Claudia López.

Se había constituido una subcomisión para discutir el posible vicio en que se habría incurrido con la reglamentación introducida en la Cámara de Representantes. La subcomisión liderada por la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, en colaboración con la autora del proyecto, la senadora María del Rosario Guerra, decidió mantener la prohibición de la “maternidad subrogada con fines de lucro”, su tipificación como delito y eliminar las adiciones introducidas en los debates en la Cámara de Representantes. De este modo el proyecto volvía a parecerse al proyecto que fue introducido originalmente.

La votación del proyecto fue la siguiente:

Si: 11

Jaime Amín Hernández (Centro Democrático)
Eduardo Enríquez Maya (Partido Conservador)
Manuel Enríquez Rosero (Partido de la U)
José Obdulio Gaviria (Centro Democrático)
Roberto Víctor Gerlein (Partido Conservador)
Viviane Morales Hoyos (Partido Liberal)
Carlos Fernando Motoa (Cambio Radical)
Alfredo Rangel Suárez (Centro Democrático)
Roosvelt Rodríguez Rengifo (Partido de la U)
Paloma Valencia Laserna (Centro Democrático)
Doris Clemencia Vega (Opción Ciudadana)

No: 0

Con la aprobación del proyecto de ley en tercer debate, ya sólo resta su aprobación en el Senado de la República para que el pryecto se convierta en ley de la República y se prohiba el alquiler de vientres en el país.

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FIRMA: Congresistas @Charoguerra y @Sanvalgo, retiren el proyecto de ley de Alquiler de Vientres

El 26 de Julio de 2016 la senadora María del Rosario Guerra y el representante a la Cámara Santiago Valencia presentaron el proyecto de ley 26 de 2016 Cámara por medio del cual se proponía la prohibición de la práctica del Alquiler de Vientres. El proyecto la definía como “la contratación de una mujer para gestar un bebé, entregarlo a los solicitantes y renunciar a todos los derechos sobre el recién nacido”, y la tipificaba bajo los delitos de tráfico de personas y tráfico de órganos.

El proyecto original era una excelente y muy necesaria iniciativa. No obstante, en el primer debate y a causa de la oposición de otros congresistas como Álvaro Hernán Prada y Angélica Lozano el proyecto fue tergiversado y terminó convertido en un proyecto que reglamente la “maternidad subrogada” y la prohíbe solamente cuando se realiza con un fin lucrativo. En el debate de la plenaria de la Cámara incluso se llegó a aprobar que las parejas del mismo sexo accedieran al procedimiento de alquiler de vientres.

Así el proyecto de ley se ha vuelto en justo lo contrario de lo que fue propuesto inicialmente. En el negocio del alquiler de vientres el lucro es frecuentemente disimulado bajo compensaciones y el pago de los costos en que incurre la mujer que alquila su útero. Por el contrario, esta nueva versión del proyecto cubre con un manto de legalidad la práctica que, con o sin lucro de por medio, implica las mismas violaciones a la dignidad humana de las mujeres instrumentalizadas y de los niños comercializados con el procedimiento.

Firma ahora, y ayúdanos a convencer a los congresistas María del Rosario Guerra (@Charoguerra) y Santiago Valencia (@Sanvalgo) que por coherencia con lo que presentaron inicialmente, retiren el proyecto de ley 26 de 2016 Cámara – 241 de 2017 Senado.

 

Honorables Congresistas

María del Rosario Guerra y Santiago Valencia

Hemos seguido en detalle el trámite del proyecto de ley 26 de 2016 Cámara – 241 de 2017 Senado, que buscaba prohibir la práctica del alquiler de vientres en Colombia y tipificarlo como un caso de tráfico de personas y de órganos.

El proyecto original era una iniciativa muy valiosa y muy necesaria en nuestro país, amenazado con convertirse en otro destino preferido por parejas del primer mundo para alquilar los vientres de mujeres en situación de pobreza y obtener para ellos un hijo “por contrato”. Sin embargo, en el transcurso de los debates que el proyecto de ley ha superado, hemos visto cómo el proyecto de ley de su autoría se ha ido desfigurando hasta quedar prácticamente irreconocible, pues actualmente pretende justo lo contrario a la propuesta inicial.

Tal como está ahora, el proyecto de ley no sólo no logrará impedir el alquiler de vientres, que en muchos países se lleva a cabo disimulando el lucro bajo el pago de compensaciones y costos propios del procedimiento, como el bienestar de la mujer gestante, sino que de paso se cubre con un manto de legalidad la práctica que, con o sin lucro de por medio, implica violaciones a la dignidad humana de las mujeres instrumentalizadas y de los niños comercializados.

Reconocemos y valoramos la intención de ambos congresistas con esta iniciativa, y por ello mismo, les solicitamos que en coherencia con esa misma intención inicial retiren el proyecto de ley. Les recordamos que según la Doctrina de la Iglesia Católica “si es lícito alguna vez tolerar un mal moral menor a fin de evitar un mal mayor o de promover un bien más grande, no es lícito, ni aun por razones gravísimas, hacer el mal para conseguir el bien, es decir, hacer objeto de un acto positivo de voluntad lo que es intrínsecamente desordenado y por lo mismo indigno de la persona humana, aunque con ello se quisiese salvaguardar o promover el bien individual, familiar o social.” No tiene sentido que por prohibir unos pocos de estos procedimientos se termine colaborando con los demás.

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lunes, 21 de agosto de 2017

Fray Nelson Medina, Católicos y Vida Pública: Excelente en principios, deplorable en historia

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El pasado miércoles 16 de agosto el conocido dominico Fray Nelson Medina OP, llevó a cabo una conferencia titulada “Católicos y Vida Pública”, en el convento de la Orden de Predicadores en Bogotá.  La conferencia estuvo dividida en tres partes, en la primera desarrolló una serie de principios rectores de la acción política, posteriormente unos ejemplos históricos, y concluyó con algunas opciones de acción política en la actualidad. Aunque a nivel de los principios la exposición fue muy bien lograda, salvo algunos aspectos, y algo parecido podría decirse de las opciones que el fraile presentó al final, es inevitable notar que a nivel histórico dejó mucho que desear, pues los ejemplos expuestos reflejaron pobreza en el conocimiento histórico, e incluso una total falta de coherencia interna, como veremos a continuación.

Fray Nelson establece siete principios: 1) La Razón en la vida pública no busca demostrar la Fe, sino ordenar el pensamiento para profundizar en las verdades de Fe y deshacer las objeciones y sofismas que haya contra la Fe. 2) El Señorío Universal de Cristo, y el Estado confesional católico como “único ideal”. 3) La autonomía de las realidades creadas. 4) La convivencia razonable. 5) El Reino de Dios no se identifica con ninguna institución temporal. 6) El valor intrínseco de la vocación laical. y 7) el principio de subsidiariedad, o la multiplicación de entidades intermedias que medien entre el individuo y el Estado, la primera de todas, la familia.

Poco hay que añadir o puntualizar a estos principios. Una primera anotación sería alertar sobre el peligro de considerar el Estado que reconoce la soberanía de Cristo como un “ideal”, un punto de llegada que sería el fruto de un trabajo de evangelización social que culminaría en la proclamación del Estado confesional. Frente a esta idea valga señalar dos objeciones: una primera histórica, para recordar que la evangelización de los pueblos bárbaros comenzó con el bautismo de sus reyes, que luego apoyaban a la Iglesia para la catequesis de todos sus súbditos; y una práctica, para advertir que la “alternativa” moderna del Estado confesional, es decir el Estado laico, es inherentemente corruptor y secularizador, y mientras permanezca invertirá su poder en conducir la sociedad al indiferentismo religioso.

Una segunda anotación corresponde al concepto de la “autonomía de las realidades creadas”, cuya explicación fue más bien vaga, y que olvida la condición de “legítima” la cual recalcó tanto la Gaudium et Spes, y que distingue la Doctrina de la Iglesia frente a la herejía del Liberalismo. Junto a estas dos anotaciones a los principios, sólo resta lamentar que Fray Nelson haya pretendido definir el régimen monárquico a partir del Absolutismo bodiniano, su versión más decadente, y que en nada corresponde con la monarquía cristiana que defendió Santo Tomás de Aquino en su Opúsculo sobre el Gobierno de los Príncipes; así como su pobre caricaturización de las guerras de religión europeas.

En cuanto a los ejemplos históricos, el dominico parte de la idea de que las relaciones entre la Iglesia y el Estado no han sido buenas, y para ello describe cinco: 1) Constantino, 2) El Patronato de los Reyes de España sobre las órdenes religiosas y la Inquisición, 3) La agresividad de la agenda del Partido Liberal, 4) Los partídos Demócrata-Cristianos, y 5) La anécdota de una emisora parroquial seducida por el dinero de los políticos locales. Sobre Constantino, Fray Nelson dice qué no fue él, no fue el fundador del Catolicismo jerárquico como afirman los protestantes, pero nada nos dice acerca de lo que sí fue Constantino. De hecho, su afirmación “La verdad es que los católicos al llegar al poder han abusado del poder” aprece absolutamente gratuita, sin nada que la sustente. Sobre el Patronato regio y la Inquisición, el discurso de Fray Nelson comienza a mostrar graves signos de incoherencia. Por una parte alaba la institución del patronato como crucial para la evangelización de América, y por otra señala que la Inquisición no fue lo que la leyenda negra ha querido mostrar, frente a lo que sí ocurrió en los países protestantes, para luego juzgar la experiencia de la Inquisición como mala a partir de lo dicho sobre “la Inquisición protestante”.

Algo similar ocurre cuando Fray Nelson aborda el tema del conflicto bipartidista en Colombia. Él comienza describiendo los ataques del Partido Liberal en contra la Iglesia (desamortización, expulsión de las órdenes, educación laica), lo que habría provocado que la Iglesia se refugiara en el Partido Conservador hasta llegar a identificar la causa del Catolicismo con éste. Según el dominico, esta identificación habría llevado a que los liberales se vieran excluídos de la Iglesia y contraatacaran con guerra cultural a la Iglesia Católica, fundando universidades y medios de comunicación de corte abiertamente anticlerical. Esta cadena de causalidad simplemente no se sostiene ¿No acababa de decir el dominico que el Partido Liberal comenzó persiguiendo a la Iglesia? La Universidad Nacional, que el dominico describe como parte de esa “venganza” liberal, comenzó a funcionar en plena hegemonía liberal en la sede del expropiado Colegio de San Bartolomé, y fue luego de perder el control de ésta, con la Constitución de 1886, que fundaron la Universidad Externado de Colombia. Basta estudiar la reforma educativa de 1870, para entender que la guerra cultural en contra del Catolicismo se encuentra en la base de la agenda del Partido Liberal. ¿Hizo mal la Iglesia en resistir a tales ataques?

La conclusión que parecería extraerse del conjunto de ejemplos históricos presentados por el fraile es que la experiencia de la participación de los católicos en política es universalmente negativa. Con razón preguntaban los asistentes a la conferencia que qué opciones les quedaban. Fray Nelson sólo espuso una serie de experiencias negativas, y que en realidad no lo fueron tanto, sino que evidentemente excluyó más de mil años de historia de la Iglesia, que son cruciales para una adecuada comprensión de la relación entre la Iglesia y el Estado. Si la modernidad exhibe un conflicto permanente entre la Iglesia y el poder político, la Edad Media abunda en ejemplos de concordia y armonía entre ambos poderes. San Eduardo de Inglaterra, San Fernando de España, San Luis de Francia, San Enrique Emperador, San Esteban de Hungría, San Casimiro de Polonia, Santa Isabel, Santa Eduviges… todos ejemplo de santidad en el ejercicio del poder político, algo que para los católicos de hoy resulta impensable, dado el contexto democrático actual en que la corrupción generalizada describe el ejercicio de la política.

Por último, Fray Nelson describió una serie de opciones de acción política actual de los católicos: 1) La lucha jurídica, el uso del litigio estratégico. 2) Uso inteligente de la difusión de la información, redes sociales y medios de comunicación propios para contrarrestar la propaganda anticatólica. 3) Tener buenos científicos de nuestro lado, así como historiadores y filósofos. 4) Una formación permanente de los laicos. y 6) Como último paso después de todo lo anterior, buscar posibilidades políticas. Frente a esto, valga mencionar que coincidimos parcialmente con el dominico en cuanto a que no debe albergarse esperanzas exageradas en las opciones políticas directas. Los homosexuales han conseguido mucho más a punta de litigio estratégico y uso de los medios de comunicación, pero teniendo el apoyo explícito de algunos congresistas y gente dentro del gobierno. Por otro lado, ya hay organizaciones católicas que hacen litigio estratégico, como la Red Futuro Colombia y la Fundación Marido y Mujer, y se enfrentan continuamente al hecho de que la rama judicial colombiana está dominada por un sector de ideología liberal radical, especialmente la Corte Constitucional, cuyos magistrados son elegidos por el Congreso de la República.

Así mismo, Voto Católico Colombia lleva cinco años en lo que el dominico denomina “Uso inteligente de la difusión de la información” llevando un control informativo a la acción de los políticos y congresistas. Pero, ¿De qué sirve que hagamos saber a los católicos la posición de los candidatos al Congreso, si los tibios y los progresistas no sienten ninguna competencia en cuestión de principios? Actualmente los políticos compiten por ver quién es más “de avanzada” en cuanto a la agenda progresista, mientras los tibios estarán confiados de recibir el voto de los católicos, sencillamente porque no tendrán nadie más a quién votar. Y así, la revolución cultural avanza sobre seguro.

Por último, no podríamos menos que aprovechar la mención que Fray Nelson hizo del sitio web Que no te la cuenten, del P. Javier Olivera Ravasi IVE, para invitarlos a consultar sus artículos sobre La Inquisición Española, La expulsión de los judíos, la Edad Media, y Las Cruzadas. No puede proyectarse la acción política de los católicos a partir de versiones deformadas de la historia. La Iglesia tiene en su experiencia histórica un modelo de cómo debe ser una sociedad ordenada según el Evangelio, y en ello ha insistido el Papa León XIII:

Hubo un tiempo en que la filosofía del Evangelio gobernaba los Estados. En aquella época la eficacia propia de la sabiduría cristiana y su virtud divina habían penetrado en las leyes, en las instituciones, en la moral de los pueblos, infiltrándose en todas las clases y relaciones de la sociedad. La religión fundada por Jesucristo se veía colocada firmemente en el grado de honor que le corresponde y florecía en todas partes gracias a la adhesión benévola de los gobernantes y a la tutela legítima de los magistrados. El sacerdocio y el imperio vivían unidos en mutua concordia y amistoso consorcio de voluntades. Organizado de este modo, el Estado produjo bienes superiores a toda esperanza. Todavía subsiste la memoria de estos beneficios y quedará vigente en innumerables monumentos históricos que ninguna corruptora habilidad de los adversarios podrá desvirtuar u oscurecer. Si la Europa cristiana domó las naciones bárbaras y las hizo pasar de la fiereza a la mansedumbre y de la superstición a la verdad; si rechazó victoriosa las invasiones musulmanas; si ha conservado el cetro de la civilización y se ha mantenido como maestra y guía del mundo en el descubrimiento y en la enseñanza de todo cuanto podía redundar en pro de la cultura humana; si ha procurado a los pueblos el bien de la verdadera libertad en sus más variadas formas; si con una sabia providencia ha creado tan numerosas y heroicas instituciones para aliviar las desgracias de los hombres, no hay que dudarlo: Europa tiene por todo ello una enorme deuda de gratitud con la religión, en la cual encontró siempre una inspiradora de sus grandes empresas y una eficaz auxiliadora en sus realizaciones. Habríamos conservado también hoy todos estos mismos bienes si la concordia entre ambos poderes se hubiera conservado. Podríamos incluso esperar fundadamente mayores bienes si el poder civil hubiese obedecido con mayor fidelidad y perseverancia a la autoridad, al magisterio y a los consejos de la Iglesia. Las palabras que Yves de Chartres escribió al papa Pascual II merecen ser consideradas como formulación de una ley imprescindible: «Cuando el imperio y el sacerdocio viven en plena armonía, el mundo está bien gobernado y la Iglesia florece y fructifica. Pero cuando surge entre ellos la discordia, no sólo no crecen los pequeños brotes, sino que incluso las mismas grandes instituciones perecen miserablemente». (Immortale Dei, 9)

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viernes, 18 de agosto de 2017

Cardenal Sarah: ¿Quién se enfrentará a los modernos perseguidores de la Iglesia?

Reproducimos el texto de la Homilía pronunciada por el Cardenal Robert Sarah en la misa de víspera del domingo XIX del tiempo ordinario en Le Puy du Fou, Francia. Traducción de María Arratibel para InfoCatólica.

CARDINAL SARAHHermanos:

Ofrecemos esta noche el sacrificio de la misa por el descanso de todos los benefactores de Puy du Fou[1] fallecidos desde el comienzo de esta bella obra hace cuarenta años.

Por vuestro trabajo, todos los que hoy estáis aquí congregados, despertáis cada tarde la memoria de este lugar. El castillo de Puy du Fou, ruina dolorosa, abandonada por los hombres, se alza como un grito hacia el cielo. Con las entrañas abiertas, recuerda al mundo que, frente al odio por la fe, un pueblo se levantó: ¡El pueblo de la Vendée!

Queridos amigos, dando vida a estas ruinas, cada noche, dais vida a los muertos. Dais vida a todos aquellos vandeanos muertos por su fe, por sus iglesias y por sus sacerdotes.

Vuestra obra se eleva subre esta tierra como un canto que lleva consigo el recuerdo de los mártires de la Vendée. ¡Hacéis revivir a esos trescientos mil hombres, mujeres y niños, víctimas del Terror! Dais voz a aquellos a quienes se quiso silenciar, ¡porque rechazaban la mentira de la ideología atea! ¡Rendís homenaje a aquellos a quienes se pretende ahogar en el olvido porque rechazaban que se les arrancara la libertad de creer y de celebrar la misa!

Os lo digo solemnemente: vuestro trabajo es justo y necesario. Con vuestro arte, vuestros cantos, vuestras proezas técnicas, ofrecéis al fin una digna sepultura a todos esos mártires a los que la Revolución quiso dejar sin tumbas, abandonados a los perros y los cuervos. Vuestro trabajo es más que una obra simplemente humana: es como la obra de una Iglesia.

¡Vuestro trabajo es necesario, especialmente en nuestro tiempo, que parece embobado. Frente a la dictadura del relativismo, frente al terrorismo del pensamiento que, de nuevo, quiere arrancar a Dios del corazón de los niños, necesitamos reencontrar la frescura de espíritu, la simplicidad alegre y ardiente de estos santos y mártires.

Cuando la Revolución quiso privar a los vandeanos de sus sacerdotes, todo un pueblo se sublevó. ¡Ante los cañones, estos pobres solo tenían sus bastones! ¡Frente a los fusiles, sólo poseían sus hoces! ¡Frente al odio de las columnas infernales, sólo presentaban su rosario, su oración y el Sagrado Corazón bordado en su pecho!

Hermanos, los vandeanos simplemente pusieron en práctica lo que nos enseñan las lecturas de hoy. Dios no está en el trueno ni los relámpagos, no está en el poder o el ruido de las armas, ¡se esconde en la brisa ligera!

Frente al despliegue planificado y metódico del Terror, los vandeanos sabien bien que serían aplastados. Sin embargo, ofrecieron cantando su sacrificio al Señor. Fueron esa brisa ligera, brisa aparentemente barrida por la poderosa tempestad de las “columnas infernales”.

Pero Dios estaba allí. ¡Su poder se reveló en la debilidad! La historia –la verdadera historia- sabe que en el fondo los campesinos vandeanos triunfaron. Con su sacrificio impidieron que la mentira de la ideología se erigiera en maestra. Gracias a los vandeanos, la Revolución ha tenido que quitarse la máscara y revelar su rostro de odio hacia Dios y hacia la fe. Gracias a los vandeanos, los sacerdotes no se convirtieron en los esclavos serviles de un estado totalitario y pudieron ser los servidores libres de Cristo y de la Iglesia.

Los vandeanos oyeron la llamada que Cristo nos lanza en el Evangelio de hoy: “¡Confiad! ¡Soy yo, no temáis!” Cuando rugía la tempestad, cuando la barca hacía aguas por todas partes, no tuvieron miedo…tan seguros estaban de que, más allá de la muerte, el Corazón de Jesús sería su única patria.

Hermanos míos, los cristianos necesitamos ese espíritu de los vandeanos. ¡Necesitamos ese ejemplo! ¡Como ellos, tenemos que abandonar nuestros campos y cosechas, dejar sus surcos, para combatir no por intereses humanos, sino por Dios!

¿Quién se levantará hoy por Dios? ¿Quién se enfrentará a los modernos perseguidores de la iglesia? ¿Quién tendrá el coraje de levantarse sin otras armas que el rosario y el Sagrado Corazón, para enfrentarse a las columnas de la muerte de nuestro tiempo que son el relativismo, el indeferentismo y el desprecio de Dios? ¿Quién dirá a este mundo que la única libertad por la que merece la pena morir es la libertad de creer?

Como nuestros hermanos vandeanos de otro tiempo, estamos llamados hoy a dar testimonio, es decir, ¡al martirio! Hoy en Oriente, en Pakistán, en África, nuestros hermanos cristianos mueren por su fe, aplastados por las columnas del islamismo perseguidor.

Y tú, pueblo de Francia, tú, pueblo de la Vendée, ¿cuándo te levantarás con las armas pacíficas de la caridad y la oración para defender tu fe? Amigos, la sangre de los mártires corre por vuestras venas, ¡sed fieles! Somos todos espiritualmente hijos de la Vendée mártir. Incluso nosotros, los africanos, que hemos recibido tanto de los misioneros vandeanos que vinieron a morir entre nosotros para anunciar a Cirsto. Debemos ser fieles a su herencia.

Las almas de estos mártires nos rodean en este lugar. ¿Qué nos dicen? ¿Qué quieren transmitirnos? Para empezar su coraje. Cuando se trata de Dios no hay otro compromiso, ¡el honor de Dios no se disputa! Y ello debe empezar por nuestra vida personal, de oración y de adoración. Es tiempo, hermanos míos, de rebelarnos contra el ateísmo práctico que asfixia nuestras vidas. ¡Oremos en familia, pongamos a Dios en priimer lugar! ¡Una familia que reza es una familia que vive! ¡Un cristiano que no reza, que no sabe dejar sitio a Dios a través del silencio y la adoración, acaba muriendo!

Del ejemplo de los vandeanos debemos también aprender el amor al sacerdocio.Se rebelaron porque sus “buenos curas” eran amenazados.

Vosotros, los más jóvenes, si sois fieles al ejemplo de vuestros maores, ¡amad a vuestros curas, amad el sacerdocio! Debéis preguntaros: ¿Y yo, soy llamado a ser sacerdote, siguiendo a aquellos buenos curas martirizados por la Revolución? ¿Tendré la valentía de dar mi vida por Cristo y mis hermanos?

Los mártires de la Vendée nos enseñan además el sentido del perdón y la misericordia. Ante la persecución, ante el odio, guardaron en el corazón el deseo de la paz y el perdón. Recordad cómo el general Bonchamp liberó a cinco mil prisioneros solo unos minutos antes de morir. Sepamos enfrentar el odio sin resentimiento y sin acritud. ¡Somos el ejército del Corazón de Jesús y como él queremos estar llenos de dulzura!

Finalmente, de los mártires vandeanos, necesitamos aprender el sentido de la generosidad y el don gratuito. Vuestros ancestros no se batieron por sus intereses, no tenían nada que ganar. Nos dan hoy una lección de humanidad. Vivimos en un mundo marcado por la dictadura del dinero, del interés, de la riqueza. El gozo del don gratuito es despreciado y objeto de burla en todas partes. Sin embargo, solamente el amor generoso, el don desiteresado de la propia vida pueden vencer el odio por Dios y los hombres que es la matriz de toda revolución. Los vandeanos nos enseñaron a resistir estas revoluciones. Nos mostraron que frente a las columnas infernales, como frente a los campos de exterminio nazis o los gulags comunistas, ante la barbarie islamista, solo hay una respuesta posible: el don de sí, de toda la vida. ¡Solo el amor puede vencer el poder de la muerte!

Todavía hoy, tal vez más que nunca, los ideólogos de la revolución pretenden destruir el lugar natural del don de sí mismo, de la generosidad gozosa y del amor. Estoy hablando de la familia.

La ideología de género, el desprecio de la fecundidad y de la fidelidad son los nuevos slogans de esta revolución. Las familias son hoy como otras Vendées a las que hay que exterminar. Se planifica metódicamente su desaparición, como se hizo en otro tiempo en la Vendée.  Estos nuevos revolucionarios se inquietan frente a la generosidad de las familias numerosas. Se burlan de las familias cristianas porque ellas encarnan todo lo que ellos odian. Están dispuestos a lanzar sobre África nuevas “columnas infernales” para presionar a las familias e imponerles la esterilización, el aborto y la anticoncepción. ¡África resistirá como hizo la Vendée! Por todas partes las familias deben ser como la punta de lanza de esta revuelta contra la nueva dictadura del egoísmo.

En adelante, en el corazón de cada familia, de cada cristiano, de cada hombre de buena voluntad, debe librarse una “Vendée interior”. ¡Todo cristiano es espiritualmente un vandeano! No dejemos que se ahogue en nosotros el don generoso y gratuito. Sepamos, como los mártires de la Vendée, extraer este don de su fuente: el Corazón de Jesús.

¡Oremos para que una poderosa y alegre Vendée interior se alce en la Iglesia y en el mundo!

Amen.

(Traducción: María Arratíbel)

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Centros Comerciales, el nuevo objetivo del lobby LGBT

Después de su ataque fallido contra los colegios, el Lobby LGBT ha escogido una nueva víctima: los Centros Comerciales. El siguiente paso en la agenda de la Ideología de Género es forzar a los Centros Comerciales a admitir que los transexuales usen los baños de su antojo y no lo que les corresponde por su sexo biológico, el objetivo de esto no es otro que apuntar a las familias para obligarlas a admitir hombres en los baños de mujeres y visceversa.

En el pasado mes de junio, unos videos de celular aparecieron en redes sociales mostrando el momento en que los guardias de seguridad atrapaban a una pareja de hombres encerrados en el cubículo del baño de un centro comercial de Medellín. El año pasado, en un caso similar, la Corte Constitucional obligó al Centro Comercial Portal del Prado de Barranquilla a disculparse con una pareja de homosexuales a los que expulsaron del centro bajo acusación de haberlos encontrados sosteniendo relaciones sexuales en un baño. La Corte invirtió la carga de la prueba sobre el Centro Comercial, que al no tener cámaras en los baños no tuvo como demostrar los hechos.

Ahora, la demanda ha sido contra el Centro Comercial Buenavista, también en Barranquilla, luego de que una empleada de aseo impidiera a un hombre disfrazado de mujer, y que legalmente se hace llamar Nomi Simone Orozco Niebles, acceder al baño de mujeres. El transexual puso una demanda contra el Centro Comercial y aunque en primera instancia el juez le dió la razón y ordenó al Centro Comercial un acto de públicas disculpas con el demandante, en segunda instancia el juzgado primero civil del circuito revocó el fallo y suspendió la orden del juez. No obstante, el transexual ha dicho que pretende llevar la demanda hasta la Corte Constitucional, lo que probablemente era la intención original de la demanda, para tratar de que esta convierta la decisión en un imperativo para que todos los centros comerciales del país permitan que los transexuales usen el baño que se les antoje.

Así es que ya podemos darnos por avisados sobre lo que el lobby LGBT quiere lograr con los Centros Comerciales: homosexuales teniendo relaciones en los baños y hombres entrando en los baños de mujeres. Se trata la misma politica que ya se venía imponiendo en los EE.UU. durante la administración Obama, y que llevó a numerosos incidentes de hombres alegando transexualidad para acceder al baño de mujeres y cometer allí toda clase de abusos contra niñas y mujeres. No permitamos que en Colombia lleguemos a lo mismo.

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miércoles, 16 de agosto de 2017

Proyecto de ley 88 de 2017 Senado (Infertilidad)

El senador Luis Fernando Duque ha radicado por tercera vez un proyecto de ley para reglamentar las Técnicas de Reproducción Asistida. Aunque en el inicio del proyecto, y en la exposición de motivos, se afirma pretender proteger la dignidad humana de los involucrados en el procedimiento de reproducción asistida, el proyecto acoge y legaliza graves violaciones a la dignidad, como la Fertilización In Vitro, el uso de donantes de gametos, impidiendo de paso la posibilidad de que el hijo de un donante pueda conocer su identidad, y el alquiler de vientres.


Proyecto de ley 88 de 2017 Senado

Por medio de la cual se reglamenta la inseminación artificial, la procreación cn asistencia científica y se dictan otras disposiciones.

Autor: Luis Fernando Duque García

Proyecto original (16 Agosto 2017) – Gaceta (713/17)

Primer debate en la Comisión I del Senado

Ponente: H.S ARMANDO BENEDETTI

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La abolición del sentido común, por Juan Manuel de Prada

Reproducimos el siguiente artículo del escritor español Juan Manuel de Prada, publicado originalmente en el diario ABC, y tomado de Religión en Libertad.

Resultado de imagen para juan manuel de prada votocatolico.coUno de los rasgos más estremecedores de nuestra época es la abolición del sentido común. Aquella fábula del rey desnudo, en la que un niño intrépido se atrevía a decir lo que todos callaban, ha alcanzado hoy su paroxismo; sólo que el desenlace de esa fábula sería hoy trágico, pues el rey de inmediato privaría de la patria potestad a los padres de ese niño, que entregaría a una parejita chunga, para que lo “reeducase”.

El desprestigio del sentido común no es un fenómeno reciente. Todos los sistemas filosóficos prometeicos que han querido negar la naturaleza de las cosas se han preocupado de anatemizar el sentido común. Así, por ejemplo, Hegel (el Antiaristóteles por excelencia) arremete en el prólogo de su Fenomenología del espíritu contra «el sentido común y la inmediata revelación de la divinidad, que no se preocupan de cultivarse con la filosofía» y que son «la grosería sin forma ni gusto». Resulta, en verdad, muy revelador que Hegel vitupere en la misma frase la Revelación divina y el sentido común humano; prueba inequívoca de que sabe misteriosamente –como sólo saben quienes creen y tiemblan– que ambos se amamantan de la misma luz.

Y es que, en efecto, el sentido común no es un amontonamiento informe de opiniones cazurras o tópicas sobre esto, eso y aquello. El sentido común es el juicio sano que permite el conocimiento de la verdad de las cosas; y es un sentido que tiene toda persona, con independencia de que sea creyente o incrédula, si no ha sido ofuscada por visiones culturales o ideológicas deformantes. Toda la historia de la filosofía moderna ha sido un combate –a veces soterrado, a veces furioso– contra el sentido común y contra los filósofos que lo sostuvieron, empezando por Aristóteles. Y en nuestra época ese combate se ha trasladado a la política, que nos impone construcciones abstractas y utopías mórbidas con escaso o nulo anclaje en el orden real de las cosas. Las ideologías modernas han logrado instaurar de este modo una nueva barbarie (como siempre ocurre cuando se pierde contacto con la realidad), sólo que esta vez se trata de una barbarie más incitante y golosona, porque nos hace creer que somos soberanos.

No pensemos bobaliconamente que esta abolición del sentido común propone a cambio diversas “versiones relativistas" de la realidad. Por el contrario, aunque ofrezcan aderezos variados, lo cierto es que las ideologías en liza ofrecen las mismas definiciones dogmáticas que, por supuesto, niegan el sentido común y postulan la subversión del orden real de las cosas. Sus premisas no pueden ser discutidas; y quienes se atreven a hacerlo son de inmediato señalados, desprestigiados, estigmatizados, incluso civilmente eliminados. Y, entretanto, las definiciones dogmáticas contrarias al orden real de las cosas son proclamadas por “iluminados” de izquierdas y derechas con todos los medios propagandísticos puestos a su servicio, hasta la abolición completa del sentido común, hasta la conversión de los hombres en bestias esclavizadas que, además, se creen grotescamente soberanas.

En estos momentos asistimos a la última ofensiva contra el sentido común, con la imposición de leyes que atentan contra la misma naturaleza humana, que la rectifican hasta convertirla en una parodia (no en vano los clásicos llamaban al demonio “el simio de Dios”) y que consagran la muerte civil de quienes osen rechistar. Sin embargo, más acongojante aún que estas leyes que van a imponernos es el remoloneo inane de la única institución que, por ser depositaria de la Revelación divina, podría reavivar el sentido común entre los hombres esclavizados. Ese remoloneo inane hiela la sangre en las venas.

Publicado en ABC el 14 de agosto de 2017.

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miércoles, 9 de agosto de 2017

21 y 22 de Octubre: Campamento de formación provida para jóvenes en Bogotá

WhatsApp Image 2017-08-03 at 6.44.24 AMEl 21 y 22 de Octubre se llevará a cabo la edición 2.0 del Camp for Life una iniciativa que busca acercar y afianzar en los jóvenes la defensa de la vida humana, a través de un campamento y actividades dirigidas a vivir la experiencia de defender la vida en los ambientes juveniles.

Este proyecto que comenzó en México y ahora llega a Colombia, busca brindar herramientas y vivencias para la lucha pro vida diaria, combinando aprendizaje con diversión y actividades en la naturaleza. El campamento está dirigido a Jóvenes de 14 a 30 años. 

El evento se realizará en Chipaque, Cundinamarca los días 21 y 22 de octubre. Las inscripciones están abiertas hasta el 13 de Octubre. Hasta el 31 de agosto, la inscripción es de $215.000 por persona, hasta el 30 de septiembre es de $225.000 por persona, hasta el 14 de octubre es de $230.000. Se reserva el cupo abonando el 60% del pago total. El precio incluye: Transporte ida y vuelta de Bogotá al lugar del campamento, Hospedaje, Alimentación, Actividades Extremas, Seguro Médico para los dos días - Liberty Seguros, Formación de primera calidad en temas ProVida, Camiseta oficial, Diploma de Participación, y Álbum fotográfico digital del evento.

Más información en los números: 300 2967995, 312 5888545 y 314 3252808, o en la Fanpage de Facebook: https://www.facebook.com/campforlifecolombia/

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lunes, 7 de agosto de 2017

¿Vamos a conformarnos los católicos con ser relegados a la irrelevancia política?

C8fCl2sW0AAf_LqA partir de la marcha contra la ideología de género el 10 de agosto de 2016 y la victoria del NO en el plebiscito del 2 de Octubre, los medios de comunicación no paran de hablar sobre el aspecto religioso que tendrán las próximas elecciones en 2018. Sin embargo, siempre se habla de un “poder cristiano” que sería determinante en las próximas elecciones, refiriéndose específicamente al voto de los protestantes evangélicos, poco o nada se habla del voto de los católicos. ¿Significa que los católicos hemos quedado reducidos a ser políticamente irrelevantes?

Ciertamente las sectas protestantes se están convirtiendo en un seductor bastión para los políticos por su “disciplina” a la hora de votar: El pastor dice “voten por tal” y votan, el pastor dice “voten por cual” y votan, sin mucho razonamiento ni deliberación. Así como en 2014 Viviane Morales puso a un importante grupo de evangélicos a votar por Juan Manuel Santos, al difundir un video en que Santos negaba apoyar el aborto y las uniones homosexuales, aunque los hechos dijeran otra cosa.

El voto católico no funciona así. La Doctrina de la Iglesia reconoce que la política es una esfera de acción propia de los fieles laicos, para que estos apliquen prudencialmente la moral católica en los asuntos temporales y construyan y reconstruyan el orden social católico sobre las bases del Evangelio. En este marco se entiende perfectamente que a pesar de que algunos obispos y organismos de la Conferencia Episcopal hicieran una campaña abierta en favor del acuerdo con las FARC, los católicos votaran masivamente por el NO.

En esta coyuntura, nos complace informar que el Movimiento de Católicos de Colombia – Solidaridad está organizando una gran Convención Nacional Católica en la cual se definirán sus directrices y se perfilará su horizonte como vía efectiva para la participación de los fieles laicos en la política y la defensa de la catolicidad en corporaciones de elección popular como el Congreso de la República.

La Primera Convención Nacional Católica la cual se denominará: ‘Doctrina política de la Iglesia Católica: la hora de las determinaciones”, y la cual se llevará a cabo el sábado 2 de septiembre de 2017, de 8AM a 6PM, en la Sociedad Bolivariana (Av Calle 20 No. 5-17 Este), Bogotá.

Sobre el particular, Samuel Ángel, director ejecutivo del MCCS comentó: “La Convención Nacional será un momento histórico para los ciudadanos católicos colombianos, los cuales se congregarán provenientes de todas partes del país, para tomar determinaciones en torno al futuro político y la participación política. La sociedad civil católica tendrá la posibilidad de tomar decisiones de manera democrática dado el gran impulso y la acogida que ha tenido el Movimiento a nivel nacional”.

La Convención va dirigida a todos los católicos colombianos y las personas que quieran participar pueden inscribirse contactando el WhatsApp 3145202141 o enviando un correo electrónico a la siguiente dirección: catolicosdecolombiasolidaridad@gmail.com El costo de la inscripción es de 10.000 pesos y los cupos son limitados.

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